martes, enero 20, 2026
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    El chic subterráneo de Chanel: Blazy reescribe la Maison desde el metro de Nueva York

    Chanel Métiers d’Art 2026: Matthieu Blazy firma su debut más urbano y cinematográfico.

    Chanel Métiers d’Art 2026 no llegó caminando: emergió desde las entrañas de Nueva York. En una estación abandonada del metro, entre neones gastados, ecos metálicos y el tráfico subterráneo de la ciudad que nunca reduce la marcha, Matthieu Blazy debutó con una colección que propone algo más que moda: una nueva narrativa para la Maison.

    Una que respira calle, mezcla arquetipos, eleva lo cotidiano y convierte el andén en un templo inesperado del lujo. Así, Chanel bajó al subsuelo solo para demostrar que, incluso bajo tierra, su brillo es imposible de apagar.

    ¿Qué sucede cuando el lujo de Chanel baja a las vías de New York?

    Se hace historia. Matthieu Blazy eligió un lugar donde casi nadie mira: una estación de metro abandonada del Lower East Side. Ese andén (oscuro, crudo, real) se transformó en la pasarela más inesperada y magnética del año. Un escenario donde la alta artesanía dialogó con el ruido del tren y donde Chanel encontró un nuevo reflejo: el de la ciudad que nunca duerme.

    Mientras las luces parpadeaban y un vagón llegaba desde la Quinta Avenida, las invitadas ocupaban bancos de madera como si esperaran la línea más fashion del mundo. Carlota Casiraghi, Tilda Swinton, Margaret Qualley y Linda Evangelista fueron testigos de un debut que confirmó algo: Blazy entiende la modernidad porque entiende a Nueva York.

    Foto cortesía de Chanel.

    ¿Qué es realmente Chanel Métiers d’Art?

    Más que una colección, es una celebración anual del savoir-faire. Cada pieza es un homenaje vivo a los talleres que sostienen la magia de Chanel: Lesage, Massaro, Lemarié, Montex, Goossens, Maison Michel… artesanos que convierten gestos mínimos en obras de arte.

    Para 2026, Blazy se apoyó en este universo de precisión para construir una narrativa que va del Art Déco a la energía contemporánea, de los flecos con memoria cinematográfica a la rudeza de un jean que se mueve entre vagones. Es la couture haciendo escala en la cotidianidad.

    Foto cortesía de Chanel.
    Foto cortesía de Chanel.

    ¿Por qué Chanel Métiers d’Art 2026 fue en Nueva York?

    Porque es la ciudad donde todo cabe. Y porque, para Blazy, fue hogar durante su etapa en Calvin Klein. ‘Es el único lugar donde todas las clases sociales conviven bajo tierra’, dijo.

    La elección no es casual: Karl Lagerfeld inició esta tradición itinerante con ciudades como Dallas o Hamburgo, pero Blazy quiso volver al punto donde Chanel encontró un espejo inesperado. Se cuenta que Gabrielle, en 1931, quedó fascinada al ver cómo las mujeres neoyorquinas reinterpretaron su estilo con libertad absoluta. Esa mirada (entre descaro y autenticidad) regresa ahora reinventada.

    ¿Cuál era el concepto? La jungla urbana sin jerarquías

    El concepto se articuló en torno a una jungla urbana sin jerarquías, un territorio donde la artesanía de lujo convive sin fricciones con la velocidad de la ciudad. Blazy imaginó Nueva York como un ecosistema vivo, vibrante y democrático, donde una pieza bordada a mano puede caminar al ritmo del metro y una chaqueta impecable reclama su espacio entre rascacielos, neones y multitudes anónimas.

    La colección se mueve en esa frontera: sofisticada pero instintiva, refinada pero salvaje, creada para una mujer que entiende que el verdadero poder no se impone, se despliega, como quien avanza con confianza entre la multitud, sin pedir permiso, dueño absoluto de su propio territorio.

    Foto cortesía de Chanel.

    ¿Qué tendencias dominaron la colección de Chanel Métiers d’Art 2026?

    La colección estuvo marcada por un juego de texturas hipertrabajadas, siluetas que alternan entre la fluidez metropolitana y la estructura couture, y una paleta que dialoga con la noche neoyorquina: negros profundos, destellos metálicos y acentos vibrantes que recuerdan al neón.

    Predominaron los bordados en relieve, los tejidos tweed reinterpretados en clave street, y los volúmenes sutiles que aportan movimiento sin perder precisión.

    Los accesorios (bolsos mini, joyería gráfica y calzado de líneas limpias) reforzaron una estética donde el lujo se vuelve táctil, funcional y absolutamente moderno. En conjunto, las tendencias construyen un lenguaje que mezcla herencia, pulso urbano y una sofisticación sin esfuerzo.

    Foto cortesía de Chanel.
    Foto cortesía de Chanel.

    ¿Cómo se sentía el ambiente?

    A modo de preludio, los invitados recibieron una Gazette con pasatiempos, un colgante en forma de vagón y una portada que anunciaba un giro: Chanel descendería al subsuelo. En la estación, un quiosco recreado, bancos antiguos y un tren detenido completaron la escenografía más cinematográfica del año.

    Las modelos entraban y salían de los vagones como si fuera lunes por la mañana… pero vestidas con bordados de Lesage, plumas de Lemarié y joyas que imitaban colibríes art déco. Un contraste delicioso.

    ¿Qué papel jugó el cine en esta narrativa?

    Un jersey de Superman, estampas de películas como Tonight or Never, la estética de los 30 y un cortometraje dirigido por Michel Gondry como aperitivo: Blazy entiende que el metro es uno de los escenarios más filmados del mundo.

    Su colección funciona como un homenaje a ese imaginario: femme fatales art déco, flappers clandestinas, chicas con prisa que desayunan en el andén. Hollywood y Manhattan encuentran aquí su punto de encuentro.

    ¿Quiénes asistieron al front row de Chanel Métiers d’Art 2026?

    La lista de invitados parecía el elenco de una película coral neoyorquina: Martin Scorsese, Sofia Coppola, A$AP Rocky, Ayo Edebiri, Kristen Stewart, Teyana Taylor, Riley Keough, Meg Ryan y Christine Baranski, entre muchos otros. Una grada variada, tan diversa como la ciudad que protagonizó la noche.

    ¿Qué hace a este debut tan importante para Chanel?

    Que marca el inicio de una era donde la marca baja del pedestal para tocar la vida real (o al menos la versión romántica de la vida real). Blazy propone una Chanel cercana, viva, conectada con el pulso urbano.

    Con esta colección, demuestra que la artesanía no es una reliquia: es un lenguaje, y puede convivir con un vagón en hora punta.

    Foto cortesía de Chanel.

    Una metáfora poderosa: la artesanía más exquisita encuentra un nuevo hogar en el lugar más inesperado. Como las mujeres de Manhattan en 1931, hoy Chanel vuelve al metro no para mezclarse, sino para observar, absorber y reinventar.

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