jueves, marzo 19, 2026
More

    Celibato y Conurbano: Una columna de Candela Barbieri

    En esta columna para Marie Claire, reflexiono sobre el impacto del celibato por elección y la autosuficiencia en nuestra generación.

    Siempre termino frente a mi pantalla poniendo en palabras momentos que me suceden. Me llamo Candela Barbieri, tengo 23 años y soy una periodista argentina que escribe para Marie Claire México desde hace casi un año.

    La oportunidad llegó en un momento de crisis que reinició mi forma de vivir: un corazón roto. Me encontré con dos experiencias opuestas: redactando para mi revista de ensueño y sufriendo un dolor insoportable. En ese pozo, me sumergí en historias que me contuvieron y una fue ‘Sex and The City’.

    Volví a ver las aventuras de esas cuatro amigas en Nueva York y me sentí identificada con Carrie Bradshaw, la columnista que diseccionaba el amor y el sexo. Irónicamente, la serie que marcó a las mujeres de los 90 se convirtió en mi manual de supervivencia en 2024, aunque mi escenario no sea Manhattan, sino el conurbano sur, los suburbios de la ciudad.

    Mientras Carrie se subía a un taxi amarillo con sus Manolo Blahnik para ir a una fiesta en el Meatpacking District, yo me subo al tren Roca o a un Uber con mis converse Chuck Taylor All Star para llegar a un desfile. Ese contraste entre el brillo de las luces de la redacción y el asfalto de las afueras es lo que mantiene mis pies en la tierra.

    Después de meses de duelo, me zambullí de nuevo en la escena de las citas. Descubrí que el mundo había cambiado mientras yo estaba en pareja: la soltería estaba de moda, el celibato es tendencia y los amores de nuestras vidas, definitivamente, son las amigas.

    personajes de Sex and the City
    ‘Sex and the City’. Foto: Cortesía HBO Max.

    La soltería está de moda

    Uno tiende a comparar la vida con la ficción. Tuve una pareja que decía que yo ‘vivía en un cuento de Disney’. Años después, con el corazón roto, necesité que ese cuento fuera mi realidad para sanar. Lo logré gracias a mi grupo de amigas en la Ciudad de Buenos Aires. Yo tenía a mis propias Charlotte, Samantha y Miranda.

    Todas excepto yo, una Carrie del conurbano, habitando los suburbios de ‘La Ciudad de la Furia’, me contuvieron y estuvieron para mí, desde escucharme llorar y quejarme como Carrie en el episodio que empezó terapia tras haber cortado su relación con Big porque se iba a París, hasta salir a distraerme en la ciudad.

    Según The Economist, la proporción de personas de 25 a 34 años sin pareja se duplicó en cinco décadas, alcanzando al 50% de los varones y al 41% de las mujeres. Esta soltería no es falta de opciones, sino tener estándares. La autonomía financiera nos permite ser selectivas: hoy preferimos el vacío en la cama antes que un vínculo mediocre o violento.

    A diferencia de los millennials, que quizás buscaban el romance efímero, nuestra generación ha adoptado un pragmatismo casi clínico. Según investigaciones de BBC Worklife, no estamos posponiendo el amor por falta de deseo, sino por introspección: hoy el matrimonio o la pareja estable no son el ‘inicio’ de la vida adulta, sino lo que obtienes cuando alcanzaste tu estabilidad individual y financiera.

    El celibato es tendencia

    Lo que Carrie Bradshaw no vio venir fue la ‘Sexless Generation’. Mientras en la serie el sexo era el motor de cada charla, hoy la Generación Z está abrazando el celibato voluntario.

    No es falta de deseo, es una respuesta política y emocional al agotamiento de las aplicaciones de citas. Hemos pasado del casual sex al intentional celibacy como una forma de recuperar el control sobre nuestros cuerpos y nuestra salud mental.

    En el episodio ‘Twenty-Something Girls y las Thirty-Something Women’, Carrie se encuentra con una chica en sus veintes en The Hamptons lectora de su columna que esperaba al ideal para perder su virginidad. Lo cual sorprendió a Bradshaw. Mientras que en la ficción, las protagonistas de 30 buscaban el amor, hoy la gente de los 20 se inclina hacia el ‘celibato consciente’.

    Carrie diseccionaba el amor desde su ventana con un cigarrillo; yo lo hago desde el Conurbano, scrolleando TikTok para entender mi ‘estilo de apego ansioso’ o aprendiendo sobre ‘responsabilidad afectiva’. Tenemos un lenguaje terapéutico que Bradshaw no tenía, y eso nos hace una generación más consciente, pero quizás también más cautelosa.

    Los amores de nuestras vidas: las amigas

    Al final del día, Carrie siempre volvía a su departamento a escribir junto con un cigarrillo y un tazón de café craneando su siguiente columna, pero sus amigas siempre estaban en el brunch a punto de protagonizarla.

    Aprendí que los hombres van y vienen como las tendencias, pero las amigas son los items en el armario que nunca fallan. Son las únicas que permanecen cuando el ‘amor de tu vida’ resulta ser un error de casting.

    A menudo me encuentro en eventos siendo ‘las únicas solteras’, y en lugar de sentir lástima, siento libertad. Incluso en reuniones con amigos para ‘cortar la semana’, entre charlas de parejas tóxicas y cuestiones comunicacionales, recuerdo que ‘Tengo 99 problemas, pero un hombre no es uno’.

    Como dijo Charlotte York: ‘Tal vez nuestras amigas son nuestras almas gemelas y los hombres son solo gente con quien divertirse’. En un mundo obsesionado con el couple goal, nuestra mayor resistencia es amarnos entre nosotras.

    'Sex and the City'
    ‘Sex and the City’. Foto: Cortesía HBO Max.

    Escribir para Marie Claire me dio la oportunidad de analizar ‘And Just Like That’ y enamorarme de mi vida. Mi crisis no fue el fin, sino el reboot necesario.

    Hoy, como una Carrie Bradshaw que camina entre el asfalto de las afueras de la gran ciudad, entiendo que ‘Al fin y al cabo, las computadoras fallan, la gente muere, las relaciones se desmoronan. Lo mejor que podemos hacer es respirar y reiniciar’. Al final del día, la relación más emocionante, difícil y significativa de todas, es la que tienes contigo misma.

    Otros artículos