En la colección Prada Otoño-Invierno 2026/27, Miuccia Prada y Raf Simons exploran superposiciones, transparencias estratégicas y combinaciones de color inesperadas, mostrando cómo un solo look puede transformarse a lo largo del día.
La propuesta celebra la versatilidad de la moda femenina, combinando texturas, estampados y detalles de lujo para crear prendas que hablan de estilo, identidad y tendencias clave para la próxima temporada.
¿Qué inspira la colección FW26/27 de Prada?
La colección parece un viaje a través de capas de tiempo y memoria. Cada prenda refleja una historia: organzas negras que dejan entrever un verde lima, bralettes rojos escondidos bajo camisas azules, pedrerías que cruzan faldas midi como recuerdos que emergen del pasado.
La paleta rompe la monotonía: gris, marengo, rosa vivo y rojo se combinan con animal print y texturas inesperadas, recordándonos que la sorpresa es la nueva regla del invierno.

¿Cuál es el concepto detrás de las capas y superposiciones según Prada?
En Prada, la superposición no es solo un efecto estético, es un manifiesto de versatilidad y reflexión sobre la vida de las mujeres. Cada look puede transformarse en cuatro conjuntos diferentes, mostrando cómo la ropa evoluciona a lo largo del día (y cómo cada mujer también lo hace). Solo quince modelos presentan 60 looks, desmontando y reorganizando cada conjunto ante nuestros ojos.
¿Cómo se refleja la imperfección en la propuesta de Miuccia Prada y Raf Simons?
Desde camisas sin planchar hasta vestidos rasgados con retales contrastantes, Prada celebra la belleza en lo imperfecto. Las chaquetas muestran cuellos y cierres desgastados, simulando un pasado vivido y reinterpretando la noción de lujo. Este juego entre desgaste y refinamiento convierte cada prenda en un objeto con historia, casi como reliquias de un armario imaginario.
¿Qué tendencias de Prada FW26/27 se pueden anticipar?
- Cuellos y accesorios XXL: bufandas estampadas y piezas que se combinan con chaquetas de punto o vestidos, convirtiéndose en protagonistas.
- Botas altas reinventadas: inspiración 2000, puntera afilada, cordones de extremo a extremo y detalles joya que elevan cualquier look.
- Contrastes cromáticos: prendas invernales en tonos sobrios con toques de color inesperados, puños rosa, tops amarillos o faldas rojas que rompen la paleta.
- Calcetines y medias como protagonistas: estampados que interactúan con zapatos de salón o calzado masculino, jugando con efectos visuales de superposición.


¿Qué papel juega la pluralidad y la identidad femenina?
La colección celebra la complejidad de ser mujer hoy. Cada look refleja múltiples roles, decisiones y transformaciones. Prada nos recuerda que un solo día implica múltiples ‘yo’: profesional, creativa, divertida, romántica. La ropa se convierte en un lenguaje que traduce esas capas de identidad en prendas físicas.
¿Qué detalles hacen único el estilismo de Prada?
- Puños inesperados: un abrigo gris puede cobrar vida con un puño rosa que asoma, convirtiendo un detalle mínimo en protagonista.
- Texturas y contrastes: mezcla de organzas, satén, punto, plumas y pedrería. Cada superficie se toca y se superpone con otra, creando un efecto táctil y visual fascinante.
- Superposición funcional: no es solo estética, sino también práctica: un mismo look se adapta a diferentes momentos del día y contextos, promoviendo la idea de un armario inteligente y consciente.

Prada FW26/27 redefine la relación entre prenda y persona. Cada look es un manifiesto sobre la transformación, la complejidad y la belleza de la imperfección. Superposiciones, color, textura y detalle se combinan para recordarnos que la moda puede ser versátil, audaz y profundamente humana.

