Este 19 de marzo de 2026, llega a las salas de todo el país ‘Psicópata: El Asesino del Conejo Blanco’, un thriller donde Adriana Llabrés revela los secretos detrás de una de las interpretaciones más complejas de su carrera.
En esta cinta, la protagonista se sumerge en la piel de Nora Sierra, una investigadora de la fiscalía cuya mente es un campo de batalla debido al Trastorno de Identidad Disociativo (TID).
A propósito de este estreno, la actriz ganadora del Ariel como Mejor Actriz por su performance en ‘Todo el silencio’. nos comparte cómo fue el proceso de dar vida a un cuerpo habitado por múltiples entidades mientras intenta dar caza a un asesino serial.
¿Cómo llegó Adriana Llabrés a Psicópata: El Asesino del Conejo Blanco?
Según Adriana: ‘Había hecho casting un año antes del rodaje, pero Octavio Arauz, el fotógrafo de la película, quien también fotografió ‘Todo el silencio’. Antes de entrar le pasó la película a Fernando Barreda como muestra de su trabajo, y ahí Fer me vio a mí, entonces me llamó’.
‘Platicamos y me interesó mucho la investigación psicológica que había para hacer este personaje. He crecido muy cerca de pláticas sobre psicología ya que mi mamá es psicóloga y mi tía psiquiatra. También era un guion muy diferente a lo que había leído. Me atrajo mucho el personaje. Me parecía desafiante, interesante y también una vez que me fui enterando de quien estaba en el proyecto, me clavé aun más’, admite.

¿Qué motivó a Adriana Llabrés a interpretar a Nora Sierra?
Lo que motivó a Adriana Llabré a interpretar a Nora Sierra fue su instinto protector: ‘Lo que más me atrae de Nora es que es un ser que está cuidando al cuerpo que habita desde un lugar de investigación, responsabilidad, disciplina. Es la entidad de este cuerpo que quiere entender para poder defender al cuerpo’.
Interpretar a Nora implicó también dar vida a las otras ‘entidades’ que coexisten en su interior, como Roxana: ‘Roxana es fiestera, y digamos que también me identifico con ella. Solo que tiene aspectos evasivos que aunque también son útiles para proteger a Ana, no resueno tanto hoy en día’.
¿Cómo fue la investigación de Adriana Llabrés sobre el Trastorno de Identidad Disociativo?
La investigación de Adriana Llabrés del Trastorno de Identidad Disociativo fue con un enfoque humano: ‘Me apoyé de una psiquiatra que tiene pacientes con este trastorno. Desde el inicio la consigna era hacerlo realista, no sensacionalista. Había que entender entonces por qué surge y qué crea las personalidades. No hay referentes visuales no sensacionalistas de este trastorno’.
La actriz comprendió que la personalidad se dicta por la relación con el mundo: ‘Aquí todas las entidades tienen el mismo trauma pero diferente manera de lidiar con ello y de cuidar a Ana’.
¿Dónde enfrentó Adriana Llabrés sus mayores retos físicos y psicológicos?
El papel de Nora Sierra exigió una transformación total que hizo que Adriana Llabrés tuviera retos físicos y psicológicos con una preparación que incluyó un riguroso entrenamiento de combate. ‘Entrené con entrenadores de la UFC. Eduardo Cruz Hernández y Frank Ramos me ayudaron a tener una agilidad y fuerza muy específica para esta policía de investigación’.
Además de aprender el manejo de armas y aguantar la intensidad del combate escénico, la actriz recurrió a sus estudios en el extranjero: ‘Me gusta también trabajar con la técnica del animal, que aprendí exhaustivamente cuando estudié en Londres. Me apoyé de esta técnica para las diferentes corporalidades de las entidades que habitan este cuerpo’.

¿Cine, teatro o televisión?
Después de esta experiencia en ‘Psicópata: El Asesino del Conejo Blanco’, como actriz de cine, teatro y televisión, ¿qué es lo que más disfruta Adriana de cada plataforma. Ella responde:
‘El teatro es un diálogo que está sucediendo en vivo entre el escenario y la audiencia. Se siente a la audiencia responder al instante y creo que para mí es insuperable ese nivel de presencia y conexión colectiva.
El cine es bellísimo porque trasciende fronteras e idiomas fácilmente. Y me ha permitido conectar con gente de otros países e idiosincrasias de una manera muy fluida.
Y la tele conecta con muchísima gente. Es masivo y ahora con las plataformas perdura un poco más. Hace poco me decían que les caía mal por el personaje (Julieta) que hice en ‘Con esa misma mirada’ porque la están viendo ahorita’.
Al dar su propia perspectiva, asume: ‘Creo que al final lo que me importa mucho de lo que hago es la conexión y conversación que se logra a través de los proyectos que hago y/o soy parte.
Pero sí, el teatro en donde pasé diez años sin parar haciendo cinco obras al año, es un lugar en el que me siento muy en casa. Tampoco te permite actuar del cuello para arriba.
Y ese movimiento de cuerpo te lleva a una exploración más animal del personaje. El movimiento corporal es de mis cosas favoritas… y bueno, lo que digo de la conexión colectiva inmediata, me hace sentir muy, muy viva’.
El estreno de ‘Psicópata: El Asesino del Conejo Blanco’ este 19 de marzo marca un antes y un después en el thriller psicológico por el compromiso humano de su protagonista. Adriana Llabrés logra una interpretación que trasciende el género, construyendo un puente entre el rigor clínico y la acción visceral.
Como define la propia actriz, esta es ‘una película como nunca han visto otra con un elenco de ensueño’, donde figuras como Hoze Meléndez, Andrés Almeida y Nailea Norvind elevan la apuesta bajo la ‘gran dirección de J. Xavier Velasco’.

