jueves, febrero 19, 2026
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    America’s Next Top Model: el lado oscuro del reality y las polémicas del show

    El documental de Netflix revive los momentos más polémicos del reality conducido por Tyra Banks y expone la presión psicológica, los abusos y las dinámicas que marcaron a sus participantes.

    Llegó a Netflix el documental de America’s Next Top Model bajo el nombre ‘La cruda realidad: Dentro de America’s Next Top Model‘ y, con solo tres episodios, el proyecto narrado a través de los ojos de Tyra Banks se ha vuelto controversial. Estas han sido las revelaciones más impactantes: la verdad detrás de los shoots, la convivencia y lo que realmente les pasó a las modelos.

    Este programa cautivó a toda una generación en los 2000. Muchas soñaban con estar frente a los jueces y convertirse en la siguiente revelación del modelaje, pero las concursantes no imaginaron que estaban entrando a un programa tóxico donde muchas perdieron más de lo que ganaron. Te recomendamos ver el nuevo lanzamiento de Netflix, pero mientras tanto te damos un resumen de lo más importante.

    Las peores sesiones fotográficas de America’s Next Top Model

    Las sesiones fotográficas del reality fueron sumamente controversiales: desde temáticas de animales hasta apropiación cultural. Una de las más criticadas fue la de posar como cadáveres y víctimas de crímenes, donde el maquillaje, la ropa y la escenografía representaban situaciones sensibles.

    Las modelos han compartido que la producción buscaba que las sesiones fueran emocionalmente difíciles y personales, como ocurrió con Dionne Walters, cuya madre fue víctima de violencia con armas. A ella le asignaron la pose de una mujer impactada por disparos.

    America's Next Top Model
    Detrás de cada shoot espectacular, había una presión que pocas veces se mostró. Foto: Netflix

    La presión psicológica en America’s Next Top Model

    Sabemos que realities como America’s Next Top Model llevan al límite a sus concursantes. En distintos ciclos, las modelos compartieron que el programa no les daba un horario laboral: trabajaban 24/7. La falta de sueño, la alimentación irregular y el aislamiento eran herramientas de manipulación. La producción buscaba llevarlas al agotamiento físico y emocional para que, frente a cámara, sus reacciones, peleas y comentarios quedaran registrados.

    El abuso sexual en America’s Next Top Model

    Uno de los momentos más alarmantes fue el caso de Shandi Sullivan, una joven modelo que, después de una noche de ‘fiesta’, tuvo un encuentro sexual con uno de los modelos masculinos. El problema fue que ella estaba demasiado intoxicada para dar consentimiento. Las cámaras la grabaron, nadie la ayudó y tanto los modelos masculinos como las bebidas fueron proporcionados por la producción, quienes además manipularon los videos y la narrativa para tacharla de infiel.

    Tyra Banks fue la cara del programa… y ahora también parte central del debate. Foto: Netflix

    Makeovers intensos y controversiales

    El segmento de los makeovers era el favorito de los espectadores, pero también el más difícil para las modelos. A muchas les cambiaron el cabello con cortes extremos y tintes que no iban con su estética. Investigaban qué era lo que más les gustaba de su apariencia y lo transformaban. A una modelo le pidieron cerrar el espacio entre sus dientes; a otra, hacérselo más grande.

    El objetivo no era hacerlas ver mejor, sino desgastarlas emocionalmente y llevarlas al límite.

    ¿Vale la pena ver el documental de America’s Next Top Model?

    Si fuiste fan de America’s Next Top Model, vale la pena verlo. Incluye entrevistas, comentarios y detalles personales de jueces, concursantes y de la misma Tyra Banks. El documental revive momentos que se hicieron virales y que, hasta hoy, siguen afectando psicológicamente a quienes participaron.

    America's Next Top Model
    El reality que marcó a toda una generación hoy vuelve bajo una mirada crítica. Foto: Netflix

    El documental ya está en Netflix y deja claro que nada era como lo esperábamos. Y si bien Tyra Banks no puede ser llamada completamente villana, tampoco puede victimizarse. Es un ejemplo de cómo los estereotipos de los 2000 estaban profundamente arraigados en la mente de los jueces y cómo esas dinámicas causaron daño que aún resuena.

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