El 17 de febrero comienza el Año Nuevo Chino 2026, dando paso al Año del Caballo de Fuego, un periodo asociado con energía intensa, movimiento, pasión y transformación dentro del calendario lunar oriental.
Mientras muchas personas decoran con rojo para atraer la buena fortuna, otras se preguntan qué colores deberían evitar para no desequilibrar su energía personal en este nuevo ciclo. Según el Feng Shui, cada signo del zodiaco chino tiene tonos que podrían entrar en conflicto con la vibración del año regido por el fuego.
¿Por qué importa el color en el Año del Caballo de Fuego?
Dentro de la tradición del horóscopo chino, los colores están profundamente conectados con los cinco elementos (madera, fuego, tierra, metal y agua). Vestirse con ciertos tonos el primer día del año lunar puede potenciar (o alterar) la armonía energética personal.
En un año dominado por el fuego, como este, se recomienda evitar colores que choquen con tu elemento o que intensifiquen en exceso ciertas energías.
Colores que NO debes usar el 17 de febrero de 2026, según tu signo
- Rata: evitar rojo, naranja, amarillo y café.
- Búfalo: evitar verde, negro y azul profundo.
- Tigre: evitar blanco, gris y tonos metáálicos.
- Conejo: evitar tonos metálicos, grises y tonos naranjas o rojizos.
- Dragón: evitar verde y azul.
- Serpiente: evitar rojo y verde.
- Caballo: evitar rojo y negro.
- Cabra: evitar verde y negro.
- Mono: evitar naranja y negro.
- Gallo: evitar azul marino, negro y verde.
- Perro: evitar blanco, gris o tonos metálicos.
- Cerdo: evitar amarillo, café y rojo.
El Año Nuevo Chino simboliza renacimiento, optimismo y crecimiento. Más allá de los rituales tradicionales como los sobres rojos o las reuniones familiares, elegir conscientemente qué vestir ese día forma parte de una práctica ancestral que busca armonizar la energía personal con la del universo.
Así que antes de elegir tu look del 17 de febrero, revisa tu signo oriental y asegúrate de no llevar esos tonos que podrían desalinear tu energía. En un año tan potente como el del Caballo de Fuego, cada detalle cuenta

