Conocida por su sensibilidad en la pantalla y ahora por su faceta como escritora, Daniela Cordero se presenta en una etapa de madurez donde la conciencia racional dicta el rumbo de sus proyectos.
A través de una conversación, exploramos no solo la trayectoria profesional de una de las figuras más constantes de la escena nacional, sino también el motor emocional que la impulsa: su hijo Emilio y su reciente incursión en las letras con el cuento ‘Tlacuache Mapache’.

¿Quién es Daniela Cordero?
Daniela Cordero es ‘una mujer en constante construcción. Una persona disciplinada, sensible y profundamente intuitiva’ dijo en sus propias palabras la actriz mexicana.
‘Alguien que se cuestiona todo, que busca evolucionar y que no le da miedo empezar de nuevo si algo ya no le hace sentido. Para mí, Daniela representa balance entre fuerza y sensibilidad’, continua.
Actualmente se encuentra en una ‘era de conciencia’. ‘Ya no hago las cosas por impulso, sino desde un lugar más racional. Estoy en la era de priorizar lo que me hace bien y de soltar lo que no me suma’, reflexiona la actriz.
¿Qué le ha dejado la actuación a Daniela Cordero?
La actuación le dio a Daniela Cordero un gran aprendizaje. ‘La actuación me enseñó a escuchar de verdad, a estar presente y a conectar con las emociones sin juzgarlas’.
‘También me enseñó a tener paciencia, a tolerar la frustración y a confiar en los procesos, incluso cuando no ves resultados inmediatos’, confiesa la actriz.
¿Cuándo y cómo nace la faceta de escritora de Daniela Cordero con ‘Tlacuache Mapache’?
La faceta como escritora de Daniela Cordero nació de manera espontánea a partir de su vínculo afectivo con su hijo, Emilio. Según relata la actriz, su primer libro, ‘Tlacuache Mapache’, no fue planeado originalmente como un proyecto comercial, sino que ‘nació desde un lugar muy genuino, como un cuento para él’.
Para ella, este inicio marcó la realización de un anhelo personal profundo, pues asegura que ‘escribir para mí fue un sueño’ y que el simple hecho de ‘inventar un cuento y después tenerlo en mis manos ha sido una experiencia increíble’.
A través de este proceso creativo, Cordero descubrió una nueva fortaleza interna y la importancia de la autenticidad al momento de narrar. ‘Descubrí que soy capaz de más cosas de las que pensaba’.
‘Que cuando algo viene desde un lugar honesto, conecta’, afirma la artista, quien además subraya que para emprender en este ámbito ‘no necesitas tener todo resuelto para crear, solo necesitas atreverte’.
Tan satisfactoria ha sido esta etapa que ya cuenta con seis historias escritas durante su maternidad, las cuales planea publicar anualmente.

¿Dónde encuentra Daniela Cordero el equilibrio en la maternidad?
Para Daniela Cordero, el equilibrio en la crianza reside en la aceptación de una experiencia humana sin pretensiones de infalibilidad. Ella define su rol como ‘una maternidad consciente, pero también muy real. No perfecta’, donde la clave se encuentra en el acompañamiento constante.
En su día a día, busca el balance al ‘estar presente, escuchar, acompañar y educar desde el amor, pero también desde los límites’. Este equilibrio también se nutre de las lecciones que recibe de su hijo, a quien considera su mayor guía.
Cordero explica que Emilio le ha enseñado a ‘ver la vida con más ligereza’ y le ha recordado la importancia de ‘disfrutar lo simple, soltar el control y vivir el momento’.
Asimismo, encuentra estabilidad al reconocer sus propias capacidades y fronteras, admitiendo que este camino la ha ‘confrontado con sus propios límites’ y la ha hecho crecer de formas que nunca imaginó, consolidando una responsabilidad que asume con el objetivo de criar a un niño ‘emocionalmente sano, que se sienta seguro de quién es’.

Daniela Cordero es el reflejo de una búsqueda incesante por la autenticidad, donde la actuación ha servido como la base emocional para una vida de constante evolución.
De los escenarios a las letras no es un simple cambio de carrera, sino la extensión natural de una mujer que ha aprendido a transformar su vulnerabilidad en fortaleza y sus vivencias personales.

