jueves, marzo 12, 2026
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    ¿Qué es el hate-watching? Una práctica consciente de crítica audiovisual

    El hate-watching es un fenómeno por el cual se consume contenido audiovisual que, en teoría, se desprecia, desatando emociones negativas que se sienten gratificantes.

    El hate-watching es un fenómeno en el que se consume contenido audiovisual que, en teoría, se desprecia, activando emociones negativas que resultan gratificantes.

    Lejos de ser un simple gusto culposo, esta práctica se relaciona con la psicología humana, la necesidad de pertenencia y el elitismo.

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    El hate-watching es la práctica consciente de ver una serie, película o programa con el propósito de criticarlo. Foto: Pexels.

    ¿Qué es el hate-watching?

    El hate-watching es la práctica consciente de ver una serie, película o programa con el propósito de criticarlo y sentir el placer de la indignación.

    No es un visionado accidental, sino una decisión deliberada de consumir contenido que se considera de mala calidad.

    Esta actividad se diferencia del ‘placer culposo’ en que el disgusto es genuino y se comparte con otros, ya sea en un grupo de amigos o en una comunidad en línea.

    Este tipo de consumo ha florecido gracias a las redes sociales y el streaming, que facilitan la unión de personas para odiar un mismo contenido.

    ¿Cuál es el significado de hate-watching?

    El significado del hate-watching es un fenómeno psicológico que va más allá de ver algo que no nos gusta, ya que se centra en la búsqueda de una emoción específica, incluso si esta es negativa.

    Los expertos sugieren que esta práctica nos permite experimentar de forma segura sentimientos familiares como el enojo o la frustración.

    Además, el hate-watching es una poderosa herramienta social para construir una identidad colectiva.

    Al unirnos con otros para criticar un programa, reforzamos nuestra pertenencia a un grupo y validamos nuestras opiniones, conectando con personas que comparten nuestros mismos sentimientos, incluso si son de desprecio.

    ¿Por qué la gente practica hate-watching?

    La popularidad del hate-watching tiene varias explicaciones psicológicas y sociales. El elitismo es una de las más relevantes; al criticar un programa, nos sentimos más inteligentes y sofisticados.

    La teoría de la comparación social sostiene que, al consumir contenido que consideramos inferior, nos sentimos superiores, lo que proporciona placer y validación.

    Otra motivación clave es la curiosidad mórbida. A veces, vemos algo que detestamos por la intriga que generan sus tramas inverosímiles o las decisiones de sus personajes.

    Es un impulso similar al de mirar un accidente de tráfico: no deseamos que ocurra, pero no podemos apartar la mirada del desastre. De esta forma, el hate-watching permite explorar comportamientos extraños sin tener que vivirlos en carne propia.

    La nostalgia también desempeña un rol crucial. Este fenómeno suele ocurrir con reboots o secuelas de series que amábamos.

    Cuando la nueva versión no está a la altura de la original, la seguimos viendo como una manera de ‘defender’ su legado y mantener viva la conexión con nuestros recuerdos. Así, muchos fans ven una nueva versión solo para criticarla y reafirmar el porqué amaban la original.

    ¿Qué ejemplos famosos hay de hate-watching en streaming?

    El mundo del streaming está lleno de ejemplos de hate-watching, especialmente en el género de los reality shows y los dramas románticos. Estas producciones a menudo son diseñadas para generar fuertes reacciones, sabiendo que la controversia se traduce en clics y visibilidad.

    Un claro ejemplo es ‘Emily in Paris’, la serie de Netflix que se convirtió en un fenómeno viral. A pesar de las constantes críticas sobre sus clichés y su idealización superficial de la vida en Francia, millones la vieron religiosamente.

    Los espectadores disfrutaban de señalar sus fallos y discutirlo con otros, reforzando así la comunidad de detractores.

    Otro caso clásico son los reality shows como ‘Keeping Up with the Kardashians’ y ‘Selling Sunset’. Aunque los críticos a menudo los descartan, estos programas tienen legiones de seguidores que los ven con una mezcla de fascinación y desprecio.

    El hate-watching se alimenta de la curiosidad por el estilo de vida de los famosos, combinada con el placer de criticar sus decisiones.

    Esta práctica también es común en telenovelas y series dramáticas con tramas predecibles, donde los espectadores las ven con el propósito de señalar cada error y compartir sus impresiones en redes sociales.

    Estos ejemplos demuestran que, a veces, el desprecio compartido puede ser tan poderoso como el amor por una serie, convirtiendo a los ‘haters’ en una parte crucial del éxito de una producción.

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    Esta práctica también es común en telenovelas y series dramáticas con tramas predecibles. Foto: Pexels.

    En conclusión, el hate-watching es un fenómeno complejo y multifacético que va más allá de un simple gusto culposo.

    Impulsado por la psicología del elitismo, la necesidad de pertenencia y una curiosidad mórbida, esta práctica se ha convertido en una parte integral del ecosistema del streaming y las redes sociales.

    Series como ‘Emily in Paris’ y reality shows han demostrado que la crítica compartida puede ser tan poderosa como el amor para generar éxito y crear comunidades.

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