En París, Jack McCollough y Lazaro Hernandez sorprendieron con su primera colección para Loewe, y este otoño-invierno 2026-27 confirman que la marca entra en una era completamente nueva: lejos de lo que Jonathan Anderson construyó durante una década.
La propuesta es minimalista pero poderosa: volúmenes esculturales, materiales premium y un lenguaje visual que combina pragmatismo y poesía, casi como un verso desnudo de Juan Ramón Jiménez.
¿Qué tendencias marcan el desfile de Loewe?
Loewe apuesta por la arquitectura del abrigo. Desde ponchos en napa beige que parecen esculturas hasta anoraks técnicos oversize en cuero de colores vivos, los volúmenes y las formas reinventan la silueta femenina: sin florituras, sin exceso, solo estructura y movimiento.
Los tejidos se combinan con tacto: el pelo y el borrego se transforman en minifaldas, vestidos o capuchas que celebran la textura y la densidad visual. Esta temporada, la restricción se vuelve un arte: minimalismo extremo y audacia controlada.

¿Qué colores protagonizan la colección de Loewe?
El amarillo es la estrella (desde mostaza profundo hasta limón luminoso) iluminando siluetas futuristas y aportando optimismo a la paleta invernal. Se combina con tonos neutros como negro, marrón y beige, y se atreve con rojos, naranjas y toques de púrpura que animan medias, accesorios y detalles inesperados.
Los colores no son solo un guiño visual: funcionan como catalizadores de confianza y energía en cada look.


¿Cómo se interpreta la napa y el cuero según Jack McCollough y Lazaro Hernandez ?
McCollough y Hernandez consolidan la maestría de Loewe en marroquinería. La napa suave se transforma en bomber oversize con bolsillos cargo, mientras los abrigos de piel esculturales marcan cintura y hombros redondeados: el lujo se manifiesta en proporciones, texturas y precisión artesanal. La combinación de color y material convierte prendas clásicas en statement pieces de alto impacto.
¿Qué rol tienen los tejidos y las texturas según Loewe?
La lana, los cuadros y el borrego funcionan como bloques sobre los que construir volúmenes inesperados. El pelo, teñido en degradados o festoneando escotes y capuchas, añade movimiento y sensualidad táctil. Todo apunta a una experiencia que se ve y se siente: el abrigo no solo protege, sino que articula el look completo.


¿Cómo se renuevan los accesorios de Loewe?
Los bolsos clásicos (Amazona y Flamenco) se reinventan en proporciones mayores, texturas y estampados vivos. El calzado se mantiene discreto pero estratégico: botas transparentes y zapatos técnicos que envuelven el pie como segunda piel.
Aquí, menos es más: la atención sigue en las prendas, mientras los accesorios suman coherencia visual y sofisticación.

¿Qué inspira la colección de Loewe AW26?
La propuesta es un homenaje a la modernidad con raíces en la artesanía española. Los diseñadores reinterpretan el lujo desde la función y la estética: abrigos como esculturas, trajes de oficina transformados por amarillo solar, vestidos que fluyen y se pliegan con luz y movimiento.
Es un guiño a la mujer contemporánea que busca confianza, estilo y un toque de irreverencia cromática: sin renunciar a la técnica impecable.
Es una colección de contrastes: ascética y táctil, minimalista y audaz, pragmática y poética. McCollough y Hernandez demuestran que Loewe puede reinventarse sin perder su identidad, apostando a que el lujo verdadero reside en la técnica, la forma y, sobre todo, el color que transforma la rutina invernal en un statement visual.

