En su desfile Primavera/Verano 2026, Marc Jacobs transformó la nostalgia en arte. Bajo el título ‘Pérdida de Memoria’, la pasarela del Park Avenue Armory no solo celebró la moda: fue un viaje por los recuerdos que nos definen, por lo que dejamos atrás y lo que decidimos llevar adelante.
Una colección donde lo clásico se encuentra con lo contemporáneo, y la elegancia minimalista dialoga con la subversión sutil.
La filosofía de la colección de Marc Jacobs SS26: memoria como evidencia
Más que un guiño a décadas pasadas, esta temporada es un estudio sobre la memoria: sus distorsiones, sus borrados, sus pedazos que persisten. Marc Jacobs no recurre a la nostalgia como tendencia; la convierte en evidencia de identidad. Cada prenda (desde faldas tubo midi hasta camisas abotonadas) funciona como un archivo viviente, un recordatorio de lo que fue y de lo que puede reinventarse hoy.

Tendencias y siluetas: minimalismo con toques de ingenio según Marc Jacobs
El SS26 marca un giro desde las formas oversize y vanguardistas de temporadas anteriores hacia un pragmatismo refinado. La pasarela se llenó de siluetas limpias y funcionales: faldas midi tubo, vestidos sesenteros y noventeros reinterpretados, camisas clásicas y chaquetas que se llevan al revés, como un guiño sutil a la subversión.
La practicidad se viste de lujo: elegante, ponible y sorprendente.


Colores y texturas: recuerdos que brillan
El desfile jugó con una paleta nostálgica y contemporánea a la vez. Los cuadros delicados, los neutros cálidos y los toques de lentejuelas funcionaron como ‘pensamientos preservados’: fragmentos de memoria que brillan entre lo sobrio. Las texturas, desde el lino hasta el satén, reforzaron esa sensación de archivo en movimiento, mientras la luz jugaba con cada detalle.


Inspiraciones de Marc Jacobs SS26: archivos que se reinventan
Marc Jacobs se sumergió en su propio archivo y en el de otros grandes de los 90: Perry Ellis, X-Girl, Helmut Lang. Los invitados recibieron coordenadas para descifrar los looks y descubrir sus referencias. Este diálogo entre pasado y presente no es un simple homenaje: es una reinterpretación radical que cuestiona lo que permanece y lo que desaparece.
La pasarela como experiencia
El desfile duró apenas cuatro minutos, pero condensó décadas de moda y emociones. Más que un espectáculo, fue un recordatorio de que la memoria, aunque frágil, es poderosa. En un contexto social y político complejo, Marc Jacobs ofrece reflexión y belleza: un escape consciente y una declaración silenciosa sobre lo que vale la pena recordar y preservar.
SS26 de Marc Jacobs no es solo moda; es arqueología emocional. Entre lo clásico y lo disruptivo, entre recuerdos y reinvenciones, la colección demuestra que la memoria no se pierde: se transforma.

