En el corazón de Londres, el Royal Festival Hall volvió a convertirse en el epicentro del glamour británico. Los Premios BAFTA no solo celebraron lo mejor del cine y la televisión: también confirmaron que la alfombra roja es, cada vez más, un manifiesto de estilo.
Entre referencias a la Edad de Oro de Hollywood, siluetas arquitectónicas y guiños góticos, las estrellas jugaron con el volumen, el color y la textura en una noche que funciona como antesala estratégica de los Oscar. Aquí, los looks que realmente importaron y por qué.
Kate Hudson
Kate Hudson entendió el dress code no escrito de la temporada: dramatismo elegante. Su diseño a medida de Prada en rojo brillante (escote barco, cuerpo ceñido y sobrefalda con cola) fue una declaración de glamour clásico sin nostalgia forzada. Las joyas de Chaumet aportaron el brillo preciso (ni más, ni menos).
Emma Stone
Nominada por Bugonia, Emma Stone optó por la depuración absoluta con un vestido azul noche firmado por Louis Vuitton. Escote halter y abertura frontal en forma de lágrima: una geometría sutil que redefinió el concepto de ‘menos es más’.
Embajadora de la maison, Stone confirmó que el minimalismo, cuando está bien ejecutado, es el gesto más potente de la alfombra roja.
Embed from Getty ImagesSadie Sink
Sadie Sink llevó el verde menta al siguiente nivel con un diseño satinado de Prada: palabra de honor, cintura marcada y falda en línea A (una silueta cincuentera reinterpretada con frescura contemporánea).
Presentadora de la noche, brilló con una elegancia juguetona que equilibró tradición y modernidad.
Timothée Chalamet
Timothée Chalamet apostó por un traje negro de Givenchy bajo la dirección de Sarah Burton. Silueta limpia, actitud segura (el negro como uniforme contemporáneo de poder).
Renate Reinsve
La actriz noruega Renate Reinsve eligió terciopelo negro de Louis Vuitton con palabra de honor y abertura diagonal estratégica. El resultado: una silueta clásica con un twist arquitectónico que dejó claro que el negro nunca es básico.
Odessa A’zion
Odessa A’zion llevó el naked dress hacia un terreno más conceptual con un diseño de Dior bajo la dirección creativa de Jonathan Anderson. Encaje floral, inspiración romántica oscura y joyas de Swarovski: una mezcla entre vulnerabilidad y fuerza.

Teyana Taylor
Teyana Taylor transformó la alfombra en escenario. Vestido marrón satinado, cuello escultórico con volantes y botas altas coordinadas; un gesto dramático que abrazó la exageración con absoluta seguridad.
Embed from Getty ImagesGracie Abrams y Paul Mescal
El equilibrio perfecto entre romanticismo y sastrería. Gracie Abrams apostó por la delicadeza etérea con un diseño de la colección Primavera/Verano 2026 de Chanel. Transparencias, bordados de peces y corales.
Paul Mescal respondió con esmoquin relajado y cuello desabrochado: una tensión visual que funcionó.
Embed from Getty ImagesKate Middleton
La princesa de Gales, Catherine Princess of Wales, recuperó un vestido de Gucci en rosa y fucsia con cinturón velvet burdeos. Una elección que dialoga con la sostenibilidad (repetir también es un gesto político) y que completó con joyas históricas de la Familia Real Británica.
Embed from Getty ImagesCillian Murphy
Cillian Murphy reafirmó su idilio con la sastrería de Ferragamo. Corte impecable, actitud contenida: una lección de cómo dominar la alfombra roja sin artificios.
Leonardo DiCaprio
Leonardo DiCaprio volvió a confiar en Dior para su clásico tuxedo. Atemporal, inquebrantable: un recordatorio de que la tradición, cuando es impecable, nunca pasa de moda.

En los BAFTA 2026, el mensaje fue claro: volumen, dramatismo y una fuerte conciencia estética dominaron la conversación. Más que vestidos, fueron narrativas visuales. Y sí, Londres volvió a dictar cátedra.

