jueves, febrero 26, 2026
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    MM6 Maison Margiela AW26: Donde lo ordinario se vuelve radical

    El normcore ya no susurra, se tensa. En AW26, MM6 Maison Margiela toma lo básico, lo cotidiano, lo aparentemente neutro y lo desplaza apenas unos centímetros fuera de su eje.

    En el marco de la Milan Fashion Week, MM6 Maison Margiela AW26 convirtió la Estación Central de Milán en el escenario más inesperado (y más coherente) de la temporada. La colección Otoño/Invierno 2026 exploró el normcore desde una perspectiva conceptual, transformando prendas cotidianas en piezas deconstruidas con intención urbana.

    Entre dobles cinturillas, sastrería relajada y guiños a los años 80, MM6 reafirmó su ADN: hacer que lo ordinario parezca extraordinario. Un desfile que no solo presentó tendencias AW26, sino que redefinió la moda como infraestructura de la ciudad contemporánea.

    ¿Cuál fue el concepto detrás de la colección de MM6 Maison Margiela?

    El concepto de MM6 Maison Margiela AW26 giró en torno a la distorsión de lo cotidiano; tomar arquetipos urbanos reconocibles y desplazarlos sutilmente de su eje. La colección examinó la ropa diaria como si fuera un objeto de estudio: abrigos reconfigurados, faldas que mutan en delantales, denim tratado como construcción conceptual más que como básico.

    No se trató de exagerar, sino de alterar mínimamente la lógica de las prendas para generar una tensión casi imperceptible. El resultado fue una narrativa donde el tránsito, la funcionalidad y la deconstrucción se convirtieron en el verdadero manifiesto estético de la temporada.

    Desfile de MM6 Maison Margiela Otoño-Invierno 2026, Milán. Foto: Cortesía de la marca.

    ¿Qué tendencias marcaron la colección de MM6 Maison Margiela AW26?

    En MM6 Maison Margiela FW26, las tendencias no se impusieron, se insinuaron. La deconstrucción pragmática fue el eje central: sastrería relajada intervenida, jeans de doble cintura, faldas convertidas en delantales y vestidos con efecto trampantojo redefinieron la noción de prenda básica.

    El regreso sutil de los ochenta se tradujo en volúmenes amplificados, hombreras deportivas y siluetas de talle alto, mientras el denim conceptual se consolidó como protagonista. La paleta osciló entre neutros urbanos y acentos vibrantes, reforzando una estética donde la funcionalidad se sofisticó sin perder su espíritu callejero.

    Desfile de MM6 Maison Margiela Otoño-Invierno 2026, Milán. Foto: Cortesía de la marca.
    Desfile de MM6 Maison Margiela Otoño-Invierno 2026, Milán. Foto: Cortesía de la marca.

    ¿Cómo dialoga MM6 con los años 80?

    En MM6 Maison Margiela AW26, los años 80 no aparecen como cita literal, sino como una fricción estética. La década se filtra a través de volúmenes amplificados, faldas con volantes, hombreras deportivas y siluetas de talle alto ajustadas al tobillo, pero todo bajo una lógica contemporánea y depurada. No hay nostalgia ingenua, hay relectura crítica.

    Los códigos ochenteros se tensan, se simplifican y se deconstruyen para encajar en un guardarropa urbano actual, donde el exceso se convierte en estructura y la memoria en estrategia visual.

    Colores y texturas: ¿qué paleta definió la temporada de Maison Margiela?

    Entre neutros urbanos emergieron irrupciones vibrantes: pantalones amarillos eléctricos, tartán rojo, bloques cromáticos en anoraks deportivos.

    Cuero desgastado, tafetán, mohair grueso y franela convivieron en un diálogo táctil. El contraste fue más estructural que decorativo, materia sobre ornamento.

    Desfile de MM6 Maison Margiela Otoño-Invierno 2026, Milán. Foto: Cortesía de la marca.

    Accesorios clave: ¿Qué elevó el estilismo de MM6 Maison Margiela?

    Los accesorios en MM6 Maison Margiela AW26 funcionaron como sutiles rupturas de lo cotidiano. Destacaron bolsos Bauletto en movimiento, pendientes aún sujetos a sus tarjetas, anillos minimalistas sin piedras y gafas de sol en tonos arcoíris intensos.

    Como contrapunto inesperado, los tacones extremadamente altos introdujeron un guiño performativo en medio de un vestuario urbano, mientras que las botas de montar reafirmaron la funcionalidad con estilo, convirtiéndose en el nuevo esencial para transitar la ciudad sin perder sofisticación.

    Entre deconstrucción, guiños ochenteros y funcionalidad elevada, cada prenda pareció lista para desaparecer entre el tránsito milanés, recordándonos que la moda no es solo espectáculo: es infraestructura urbana y actitud.

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