El actor estadounidense James Van Der Beek falleció este miércoles 11 de febrero a los 48 años, tras una batalla contra el cáncer de colon diagnosticado en 2024. La noticia fue confirmada por su familia a través de redes sociales, donde su esposa, Kimberly, compartió un mensaje íntimo y sereno sobre sus últimos días.
Con su partida se apaga uno de los rostros más reconocibles de la televisión de finales de los noventa, una generación que creció entre confesiones adolescentes, amores imposibles y diálogos frente al mar.
¿Quién fue James Van Der Beek?
Nacido el 8 de marzo de 1977 en Connecticut, James David Van Der Beek comenzó su carrera a principios de los noventa en el teatro neoyorquino. Su formación escénica fue clave para construir una carrera que, aunque marcada por un personaje icónico, siempre buscó reinventarse.
Padre de seis hijos, estuvo casado desde 2010 con Kimberly Van Der Beek. En los últimos años, además de su trabajo como actor, compartía reflexiones personales sobre la vida, la paternidad y el tiempo; temas que cobraron especial peso tras su diagnóstico.

¿De qué murió James Van Der Beek?
Van Der Beek fue diagnosticado con cáncer colorrectal en etapa 3, una noticia que decidió mantener en privado durante meses. No fue hasta noviembre de 2024 cuando hizo público su diagnóstico, asegurando entonces que afrontaba el proceso con optimismo.
En sus últimas semanas, sus apariciones públicas fueron escasas. Su familia comunicó que falleció pacíficamente, rodeado de los suyos, tras enfrentar la enfermedad con valentía y dignidad, según sus propias palabras.
¿Por qué ‘Dawson’s Creek’ cambió la televisión adolescente?
En 1998 llegó el papel que lo convertiría en un símbolo cultural: Dawson Leery, el soñador cinéfilo de Dawson’s Creek. La serie no solo definió una era televisiva, sino que impulsó la carrera de otros nombres que hoy forman parte del firmamento hollywoodiense.
Durante seis temporadas, la ficción exploró el amor, la amistad y el paso a la adultez con una sensibilidad que marcó a toda una generación. Dawson no era el típico héroe adolescente (era vulnerable, intenso, aspiracional) y Van Der Beek supo convertirlo en espejo emocional de millones.
En septiembre pasado, parte del elenco se reunió en Nueva York para un evento solidario. Aunque él no pudo asistir, el gesto fue un recordatorio del vínculo que trascendió la pantalla.
¿Qué otros papeles marcaron la trayectoria de James Van der Beek?
Tras el final de la serie en 2003, el actor diversificó su carrera entre cine independiente y televisión. Fue parte de Varsity Blues, uno de los títulos juveniles más recordados de finales de los noventa, y participó en producciones como CSI: Cyber, Ugly Betty, Mentes criminales y How I Met Your Mother.
En 2012 sorprendió al interpretar una versión satírica de sí mismo en Don’t Trust the B—- in Apartment 23; una jugada inteligente que demostró su capacidad de reírse de su propia imagen pública.
También apareció en videoclips, películas independientes y regresó en varias ocasiones al teatro, el lugar donde todo comenzó.
¿Qué legado deja James Van Der Beek?
Más allá del personaje que lo convirtió en ícono, Van Der Beek representó una forma muy noventera (y profundamente honesta) de habitar la ficción juvenil. Fue el chico que hablaba demasiado, que sentía demasiado, que soñaba con rodar películas y conquistar el mundo desde un muelle frente al mar.
Su muerte cierra un capítulo emocional para quienes crecieron con él en pantalla. Pero su legado permanece en esa televisión que enseñó que la adolescencia no era solo drama; era identidad, vulnerabilidad y deseo de futuro.

