San Valentín es una excusa perfecta para romantizar febrero entero. Para mirar el amor desde todos sus ángulos (el épico, el torpe, el que duele un poco, el que reconforta) y dejar que el cine haga lo suyo.
No importa si estás enamorada, escéptica, nostálgica o en pleno comfort watch era: este countdown de películas te acompaña día a día hasta el 14 de febrero, como una carta de amor (bien escrita) al cine romántico.
Películas románticas para ver en San Valentín
The Notebook
Un amor que persiste cuando todo se pone en contra: el tiempo, la memoria, la vida misma. Intensidad máxima y lágrimas garantizadas. El tipo de película que te recuerda por qué seguimos creyendo en el “para siempre”, aunque sepamos que es frágil.

Orgullo y Prejuicio
El arte del slow burn llevado a su máxima elegancia. Miradas que dicen más que diálogos, silencios que pesan toneladas y un Mr. Darcy que redefinió el romanticismo cinematográfico. Clásica, contenida y absolutamente irresistible.
Notting Hill
Una historia simple, pero perfectamente ejecutada. Amor improbable, Londres como escenario y esa frase final que sigue funcionando décadas después. Ideal para volver a creer sin dramatismos excesivos.
Love, Rosie
El eterno “casi”. Decisiones mal tomadas, tiempos que no coinciden y una sensación constante de si tan solo…. Perfecta para quienes creen que el amor también es perder oportunidades.
Ghost
Romance, pérdida y la certeza de que el amor no desaparece cuando todo termina. Más allá de la icónica escena de cerámica, es una historia profundamente emocional sobre dejar ir.
10 Things I Hate About You
Sarcasmo, química real y una confesión que ya es historia del cine adolescente. Inteligente, divertida y con corazón. El equilibrio perfecto entre comedia y emoción.
Pretty Woman
Un cuento de hadas moderno que se sostiene por carisma puro. Julia Roberts y Richard Gere hacen que todo sea creíble, incluso lo imposible. Nostalgia en su máxima expresión.

Valentine’s Day
Historias cruzadas, caos romántico y cero compromiso emocional. Ideal para un Galentine’s, un date night sin presión o una tarde de sofá y manta.
Y al final, San Valentín no va de una fecha marcada en el calendario, sino de todo lo que nos hace sentir. De historias que nos recuerdan cómo amamos, cómo esperamos, cómo nos equivocamos y cómo volvemos a creer. Estas películas no prometen respuestas, pero sí compañía: para una noche sola, un sofá compartido o un corazón en pausa.

