El próximo 14 de marzo, es una fecha muy importante para concientizar. Estamos hablando del Día Mundial de la Endometriosis. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), afecta al 10% de las mujeres en edad reproductiva, así como a personas transmasculinas y no binarias en todo el mundo.
La situación es alarmante: se estima que una de cada 10 mujeres padece esta condición, lo que se traduce en más de 7 millones de mexicanas que viven con un dolor que, históricamente, ha sido invisibilizado y normalizado bajo la falsa premisa de que ‘la menstruación debe doler’.
Platanomelón, el movimiento de sex positive más grande del mundo, reconoce que esta enfermedad, y en general, el dolor menstrual, pélvico y sexual, suelen ser experiencias
cotidianas y a la vez invisibilizadas en las que se normaliza el dolor y se reduce a molestias sin mayor importancia, desconectando así su impacto real en la vida diaria de las personas.

¿Qué es el Día Mundial de la Endometriosis?
El Día Mundial de la Endometriosis conmemora la una condición en la que un tejido similar al endometrio, el revestimiento interno del útero, se desarrolla fuera de su lugar de origen. Este tejido suele alojarse en áreas como los ovarios, las trompas de Falopio o el tejido pélvico, lo que desencadena una respuesta inflamatoria persistente en el organismo.
A diferencia del endometrio convencional, que el cuerpo expulsa naturalmente durante el periodo, este tejido ectópico carece de una vía de salida, lo cual deriva en consecuencias graves para la salud.
En primer lugar, esta acumulación provoca una inflamación crónica en la región pélvica que se manifiesta a través de menstruaciones incapacitantes, las cuales obstaculizan significativamente la vida social, escolar y profesional de las pacientes.
Asimismo, es frecuente la aparición de dispareunia, es decir, un dolor intenso durante las relaciones sexuales, junto con diversos trastornos digestivos e intestinales de carácter recurrente.
Por otro lado, una de las mayores preocupaciones clínicas asociadas es la infertilidad, que se consolida como una de las secuelas más complejas de este proceso. En última instancia, es crucial reconocer que este padecimiento no solo agrede al cuerpo físico, sino que también genera un deterioro progresivo en la calidad de vida integral.
De este modo, la estabilidad emocional, sexual y económica de quienes conviven con la enfermedad se ve profundamente comprometida, transformando un síntoma físico en un desafío mayor.
¿Por qué se conmemora el Día Mundial de la Endometriosis?
Se conmemora el Día Mundial de la Endometriosis cada 14 de marzo, una fecha cuyo objetivo principal es romper el silencio que rodea a esta patología y fomentar un diagnóstico temprano.
Esto resulta crucial debido a que, actualmente, una persona puede tardar entre 7 y 10 años en recibir un diagnóstico certero, una demora derivada principalmente de la normalización social del dolor menstrual. En este sentido, la conmemoración busca, en primera instancia, visibilizar el dolor para dejar de reducir los síntomas a simples ‘molestias sin importancia’.
Asimismo, se enfoca en educar tanto al personal de salud como a la población general, con el fin de identificar señales de alerta desde la aparición de los primeros síntomas.
Por otro lado, la jornada tiene como meta promover el autocuidado, validando la experiencia personal de las pacientes y ofreciéndoles herramientas de detección efectivas.
Finalmente, este esfuerzo colectivo tiene como propósito fundamental exigir políticas públicas sólidas; especialmente en México, donde los 7 millones de afectadas han convertido a la endometriosis en un problema de salud prioritario que requiere, de manera urgente, una atención especializada y accesible.

En conclusión, el Día Mundial de la Endometriosis se consolida como una fecha de resistencia contra la normalización del sufrimiento.
Más allá de ser una efeméride de salud, representa un compromiso social para desarticular el estigma que rodea al dolor menstrual y para exigir que el sistema de salud en México responda con la urgencia y especialización que requieren más de 7 millones de personas.

