La cinematografía durante décadas, descifrar los enigmas de la crianza. Sin embargo, no siempre se logra con éxito. A menudo, la figura materna queda relegada a estereotipos bidimensionales: la santa abnegada o la villana controladora.
Afortunadamente, una nueva ola de directores ha decidido explorar la maternidad desde la vulnerabilidad, el error y la humanidad. Hay películas que me hacen comprender a mamá, obras que funcionan como un espejo de la realidad y que permiten al espectador conectar con la complejidad de dar vida y educar.
Películas que me hacen comprender a mamá
- ‘Lady Bird’ (2017)
- ‘Boyhood’ (2014)
- ‘Lion’ (2016)
- ‘Tully’ (2018)
- ‘Los chicos están bien’ (2010)
- ‘Mujeres del siglo XX’ (2016)
- ‘Un lugar donde quedarse’ (2009)
- ‘The Farewell’ (2019)
Lady Bird (2017)
Christine o ‘Lady Bird’, es una estudiante de secundaria en Sacramento que atraviesa su ciclo escolar de graduación. Poseedora de una marcada sensibilidad creativa y el anhelo de mudarse a la costa Este, la joven intenta forjar su propia identidad y trazar un rumbo independiente, buscando distanciarse de la tutela y la presencia constante de su madre.
La obra maestra de Greta Gerwig retrata con precisión quirúrgica la relación amor-odio entre una adolescente y su madre. A través de discusiones en el auto y tardes de compras, comprendemos que el amor materno a veces se manifiesta a través de una exigencia que busca preparar a los hijos para un mundo difícil.
Boyhood (2014)
‘Boyhood’ (2014) se centra en Mason (Ellar Coltrane) a partir de los seis años, recorriendo más de una década marcada por transiciones, traslados y conflictos.
En este trayecto, el protagonista experimenta crisis vinculares, matrimonios, rotación de escuelas, el despertar del amor y las primeras decepciones, alternando entre instantes mágicos, episodios de temor y una persistente combinación de asombro y melancolía.
Rodada durante 12 años, nos permite ver el envejecimiento y la resiliencia de una madre soltera interpretada por Patricia Arquette. Es un recordatorio de que, mientras nosotros crecemos, ellas también están tratando de descifrar cómo vivir su propia vida entre mudanzas, estudios y crisis económicas.

Lion (2016)
Saroo es un pequeño de apenas cinco años que, mientras residía con su madre y hermanos en Khandwa, se pierde accidentalmente en un convoy ferroviario. Tras un desconcertante trayecto, termina en las calles de Calcuta, donde la barrera del idioma, al no dominar el bengalí, y la inmensa distancia de su hogar lo dejan completamente desamparado.
Finalmente, su destino cambia al ser acogido por los Brierley, un matrimonio de Australia que lo traslada a Tasmania para brindarle una nueva vida.
No obstante, un cuarto de siglo más tarde, impulsado por sus recuerdos y utilizando la tecnología de Google Earth como única herramienta de búsqueda, Saroo emprenderá una misión casi imposible para localizar a su familia de origen y reencontrarse con sus raíces.
Un drama desgarrador que explora la dualidad de la maternidad biológica y la adoptiva. La historia de Saroo nos enseña que el corazón de una madre no conoce de fronteras geográficas ni de ADN, y que el vínculo inicial es capaz de perdurar a través de décadas de separación.
Tully (2018)
Marlo siempre se ha enorgullecido de su autonomía, pero tras el nacimiento de su tercer bebé, su estabilidad empieza a resquebrajarse. Al verse superada por la situación, finalmente acepta la ayuda de Tully, una niñera nocturna vital y de alma independiente.
A través de este vínculo, la protagonista comienza a reconectar con una faceta propia que creía extinta. Sin embargo, pronto descubrirá que la verdadera naturaleza de Tully esconde una realidad mucho más compleja de lo que aparenta.
Quizás una de las representaciones más crudas de la depresión posparto y el agotamiento físico. Charlize Theron personifica la realidad de las noches en vela, rompiendo el mito de la ‘madre perfecta’ y mostrando que pedir ayuda es un acto de supervivencia y amor.
Mujeres del siglo XX (2016)
En el Santa Bárbara de 1979, Dorothea Fields (Annette Bening) destaca como una madre soltera con gran determinación, cuyo principal desafío es guiar a su hijo Jamie (Lucas Jade Zumann) en medio de una era de agitación y transformación social.
Al sentirse superada por la brecha generacional, Dorothea recurre a la colaboración de dos chicas: Abbie (Greta Gerwig), una artista vinculada a la escena punk que reside con ellos, y Julie (Elle Fanning), una vecina tan audaz como perspicaz.
Una carta de amor a la crianza comunitaria. En esta película, entendemos que una madre también es una mujer influenciada por su época, su política y su deseo de que su hijo sea una persona sensible y consciente.

Un lugar donde quedarse (2009)
Un matrimonio joven que aguarda la llegada de su primer bebé decide viajar por Estados Unidos con el fin de localizar el sitio perfecto para establecerse y fundar su hogar.
Al descubrir el embarazo, Burt (John Krasinski) y Verona (Maya Rudolph) entran en un estado de angustia, pues se sienten desconectados de su entorno actual y, ante la inminente mudanza de los padres de Burt, se quedan sin su principal red de apoyo.
Motivados por la necesidad de pertenencia, inician una travesía para hallar el rincón ideal donde asentarse, aprovechando el trayecto para reencontrarse con diversos familiares y conocidos cuyas peculiares filosofías de vida los guiarán hacia su verdadera meta.
Una road movie que captura la ansiedad previa a la llegada del primer hijo. Nos ayuda a comprender el miedo que sienten los padres primerizos ante la responsabilidad de crear un hogar seguro en un mundo incierto.
The Farewell (2019)
Al enterarse de que la respetada jefa de familia enfrenta un diagnóstico de cáncer de pulmón irreversible, sus parientes optan por ocultarle la gravedad de su estado. Bajo este pretexto, organizan un encuentro masivo en China, invitando a todos los allegados que han formado parte de su historia personal.
A pesar de que los padres de Billi, radicados en Nueva York, intentan excluirla del plan por temor a que su honestidad arruine el engaño, la joven decide viajar por su cuenta.
Impulsada por su determinación, llega al país asiático con el doble propósito de darle un último adiós a su abuela y reconstruir los lazos afectivos con sus parientes, debilitados tras años de separación geográfica..
Aunque se centra en la relación con una abuela, la dinámica madre-hija es fundamental. Explora cómo las madres cargan con el peso de los secretos y las tradiciones para proteger emocionalmente al resto de la familia.

En conclusión, este recorrido cinematográfico nos demuestra que la maternidad dista mucho de ser un concepto estático o idealizado. A través de estas historias, el cine contemporáneo ha logrado romper con los moldes tradicionales para ofrecer una visión mucho más honesta.

