Bvlgari da un nuevo paso en su narrativa contemporánea al anunciar la incorporación del futbolista internacional Santiago Giménez como su nuevo Amigo de la Marca a partir de junio de 2026. Una alianza que no se limita al deporte ni al lujo, sino que explora ese territorio donde la disciplina se vuelve estética y el talento, una forma de presencia.
En un momento en el que el fútbol trasciende el campo y se convierte en cultura global, esta colaboración posiciona a Giménez como una figura que encarna determinación, magnetismo y ambición. Bvlgari, por su parte, reafirma su afinidad con los perfiles que redefinen la excelencia contemporánea, no como destino, sino como proceso.
¿Por qué Bvlgari apuesta por el talento deportivo como el de Santiago Giménez?
El lujo ya no se define únicamente por el objeto, sino por la historia que lo rodea. En este contexto, Bvlgari amplía su universo hacia figuras que representan una narrativa de superación, identidad y proyección global. Santiago Giménez se inscribe precisamente en ese lenguaje: el del esfuerzo silencioso que termina volviéndose visible en la cima.
Su trayectoria deportiva, marcada por disciplina y evolución constante, dialoga con la filosofía de la Maison, donde cada pieza es resultado de precisión, riesgo y carácter. No es solo una alianza, es una declaración: el lujo también se entrena.

¿Qué representa Santiago Giménez dentro del imaginario de Bvlgari?
Giménez encarna una estética que no se fabrica, se construye. Su presencia en el campo combina intensidad y control, fuerza y elegancia, una dualidad que resuena con el universo de la Maison.
Más allá del rendimiento deportivo, su figura proyecta una idea de modernidad masculina: segura, global, en movimiento constante. En ese sentido, Bvlgari no lo viste; lo interpreta.
¿Cómo se traduce esta alianza en imagen y narrativa visual?
En las imágenes firmadas por el fotógrafo Alfonso Cornelis, el diálogo entre cuerpo y objeto se vuelve central. El reloj Octo Finissimo 37, se integra como extensión de una precisión casi atlética, mientras que piezas de la línea Gold & Steel aportan una tensión sofisticada entre solidez y brillo.
La colección Serpenti y el icónico B.zero1 aparecen como símbolos de carácter, casi como metáforas visuales del impulso competitivo de Giménez, un juego de reflejos entre joya y gesto, entre pulso y decisión.

¿Qué dice esta colaboración sobre el nuevo orgullo mexicano en la escena global?
Esta alianza también funciona como un gesto cultural. La presencia de un talento mexicano en una Maison de este calibre refuerza la expansión de nuevas narrativas latinoamericanas dentro del lujo internacional.
No se trata únicamente de representación, sino de visibilidad con peso simbólico: el talento como lenguaje global, sin traducción necesaria. Giménez no solo representa un país; representa una generación que se mueve con ambición silenciosa y proyección abierta.
La unión entre Bvlgari y Santiago Giménez no busca congelar un instante, sino abrir un recorrido. Un diálogo entre precisión y pasión, entre herencia y futuro.

