Con 48 años de trayectoria, Francisco Iglesias ha construido su propio universo, uno en el que el cuidado capilar es fundamental, donde es importante el conocimiento, la experiencia y el aprendizaje que le han dejado tantos años de experimentar y descubrir con todo tipo de cabellos y tendencias.
Francisco no solo es experto en cabello, también es asesor de imagen interna, así como en diseño personalizado según el rostro, tono de piel y tipo de cabello. Es por eso que confiar tu cabellera en él, es un placer y toda una experiencia que tiene como escenario perfecto Francisco Iglesias Salón & Spa y ahora se respalda con Francisco Iglesias Haircare.
Los comienzos de Francisco Iglesias
La historia de Francisco y el cabello comenzó desde que era pequeño, siempre le llamó la atención todo lo que pasaba en los salones de belleza a los que acompañaba a su mamá con frecuencia: ‘me parecía que hacían magia con las señoras’.
Fue esa inquietud lo que lo llevó a la Escuela de Peluqueros con solo 17 años, para después estudiar durante tres años la carrera técnica en una escuela anexa al Politécnico de Bilbao, algo que posteriormente lo llevó hasta Londres, un lugar en el que descubriría diversas tendencias.
‘En aquella época había que ir a Londres sí o sí porque era la capital de la educación para los cortadores de pelo. Había que ir a Londres, no había opción‘, recuerda.

En la capital inglesa, Francisco atendió a diversos modelos: ‘tu no podías elegir, era el modelo que te tocaba y te ponían a practicar el corte que el maestro te enseñaba’, fue eso lo que lo llevó a conocer y descubrir todo tipo de cabelleras.
A Francisco le tocó trabajar con personas del todo mundo que iban a las universidades inglesas como jeques árabes, hijos de los ricos hindús o de los países subsaharianos, por lo tanto asume: ‘He tocado todos los pelos del mundo y he visto pasar muchas modas’.
Una transición de tendencias a través del tiempo
Desde los chongos de colmena de los años 70, los primeros bob Vidal Sassoon estilo Cleopatra, el corte de los años 60 tan característico de Anna Wintour: ‘Me tocó una época de la peluquería muy interesante porque era la transición de los peinados que no se movían, donde el arte era el peinado y las señoras no se lavaban el pelo en su casa, tenían que ir a a peinarse al salón lo cual venía de la escuela francesa de Alexandre de París’.
Para dar lugar al famoso ‘wash and go’ cuando las adolescentes querían ir en contra de lo que hacían sus mamás que iban al salón: ‘Ellas odiaban ir a la peluquería, ir a la peluquería en los 70 era cosa de señora mayor’
‘Los peluqueros se tenían que adaptar porque a las peluquerías iban las señoras grandes. En ese entonces yo pertenecía más a la corriente punk y yo quería innovar por eso fui a Londres a traer los nuevos estilos y poder captar y tener una oferta para la clienta joven que buscaba mucha más naturalidad, lavar y listo, que el corte fuera a la forma’, me comparte.
Y a la par, Francisco también atendía a un grupo de jóvenes muy alternativos que lo que querían era romper e insultar a las generaciones anteriores. ‘Me tocaron dos revoluciones sociales de joven: El movimiento Peace and Love de los hippies y el movimiento punk’, señala.

A principios de los 80, los peluqueros de Londres eran superalternativos y hacían muchos peinados punk. Francisco recuerda que en ese entonces, los tintes de colores no existían en España: ‘Tenía que traer en la maleta los primeros tintes de colores ingleses con los que verdaderamente se hacían los colores con los rosas intensos, los azules, los verdes que se llaman crazy colors’.
En este punto, Francisco me comparte el proceso: ‘Para poder decolorar un pelo y que agarrara un crazy color inglés, necesitaba decolorar mucho porque aquellos primeros tintes de fantasía necesitabas que el pelo estuviera prácticamente blanco y ya le ponías el color que quisieras’. Sin embargo, eso no era para todas las cabelleras, asume Francisco.
Ese fue un conocimiento que marcó para siempre su camino: ‘He conocido, todos los tipos de pelo, todas las modas y la cantidad de procesos químicos que te puedas imaginar. Los alaciados, las permanentes, las decoloraciones, las salvajadas más brutas que se le puede hacer un pelo, porque las mujeres cuando quieren algo, hacen todo por conseguirlo’, expresa.
Dando ejemplos históricos sobre ello, Francisco menciona: ‘Las mujeres siempre se han hecho muchos maltratos en el pelo en busca de cambiar su morfología, buscar una identidad, buscar ser más atractivas y eso hay que respetarlo y analizarlo’.

De España a México: La experiencia con el cabello latino
Hace casi 30 años, Francisco llegó a México, donde se encontró con un cabello totalmente diferente al de Europa, ‘no era el pelo de la escuela de Londres, más bien era el pelo del sur de España, de la tez olivácea, el pelo muy negro por la herencia árabe que quedó en la península a través de dominación musulmana por ocho siglos’.
Un nuevo continente, un nuevo país, un cabello que no era tan desconocido. Francisco apunta: ‘Así como conozco todos los pelos del mundo, a la vez que he probado una cantidad impresionante de productos. Desde las ampolletas de placenta humana de los 70 hasta las primeras mascarillas de pelo de principios de los 80’.
Él mismo indica: ‘Ha habido una evolución en tecnología para el pelo impresionante de productos cada vez más caros y más sofisticados. De las tres cosas con las que peinábamos en los años 70 que era el plis y la laca a mascarillas que prometían ser veganas de ingrediente natural y que iba a ser más eficaz para para el pelo’.

¿Cómo nace Francisco Iglesias Haircare?
Con tantos años en el medio, con una pasión incomparable y con un conocimiento incuestionable, en la conversación, Francisco cuenta: ‘Los productos siempre me quedaron a deber, pero me pasaba una cosa muy curiosa, los avances científicos de nuevos productos, sí lo vi en la cara de las mujeres en cómo han combatido la edad de una forma sorprendente’.
Sin embargo, esos mismos resultados no los veía en el cabello, a pesar de tantos avances y nuevas líneas genéricas que prometían milagros. Es así como nació Francisco Iglesias Haircare, una línea de cuidado capilar respaldada por años de aprendizaje.
Francisco sabe que ‘el verte más bonita no es lo que gastes ni la marca, es lo que te queda y favorece’. En un mundo en el que todo está dictado por el algoritmo, está apostando con productos que tienen funciones reales y esenciales.
‘Hoy empeoró la situación en el cuidado capilar en comparación con los años 70, la gente siempre ha sido muy salvaje usando químicos en el pelo y se creen las falsas promesas, y al final ya no saben que hacer con el pelo’, explica.
Cuando todos los productos que existían en el mercado le quedaron a deber, Francisco tomó la decisión de hacer los suyos: ‘El haber vivido tantas décadas y tantas modas, pues me da un espectro de ofertas muy grande. El pelo envejece y si lo maltratas, es peor’.

Como bien menciona: ‘La ropa te la vas a quitar, pero el pelo no. El pelo es la única prenda de vestir que no nos cambiamos cada día, es el manto de tu cara, para bien o para mal. Con la edad, el pelo pierde brillo, pierde densidad, se adelgaza’.
Entonces, el cuestionamiento fue: ‘¿Por qué hay ingredientes de lujo en la cara y no en el pelo? Pues no sé porqué, pero si nadie lo hacía yo dije: ‘Lo voy a hacer yo».
‘Entonces metí en mis productos el concepto screenification, lo que significa es llevar los activos sofisticados de la cara al pelo. Y conseguimos encontrar el químico y el laboratorio donde entendieran mis ideas’, me explica.
Innovar desde el conocimiento y la experiencia con Francisco Iglesias Haircare
Su objetivo con Francisco Iglesias Haircare es claro: ‘Yo quiero que el pelo se vea joven y quiero combatir esos daños tan agresivos de todos los químicos salvajes que se están haciendo, afortunadamente después de años de investigación y de pruebas, primero encontramos el laboratorio en Milán que tuvieran los ingredientes y el químico que entendiera mis ideas’.
Francisco Iglesias Haircare está pensada en solucionar todas esas necesidades capilares que pueden existir: ‘A todas las demandas de las mujeres digo SÍ, yo voy a ayudar a que tengas la melena de tus sueños y después de años de pruebas por fin conseguí el resultado que yo buscaba sin tantas líneas de colores’.
Y es que otro gran plus de la marca es que está pensada en la mujer moderna que trabaja y va contra reloj: ‘Yo no te puedo pedir un skincare o cuidado capilar de una hora. Voy a hacer que tengas el mejor pelo de una forma sencilla. Eso tiene que ir de la mano con educación’.
Es así como promete: ‘Resultados visibles acorde con lo que la mujer quiere, no con lo que el laboratorio que fábrica cosméticos quiere vender, porque cada vez te van a crear más necesidades para que compres un producto más’.
La marca cuenta con productos básicos como shampoo en dos categorías: Signature Shampoo y Gentle Shampoo, acondicionador, tratamientos profundos como Moisturizing Smart Mask y Repairing Smart Mask.
Es así como manda un mensaje: ‘Dejemos ya de maltratarnos el pelo y empecemos a cuidar conscientemente como cuidamos conscientemente nuestra piel. Tú no puedes pedir que una espuma limpiadora de la cara también sea antiarrugas, te nutra y tenga filtro solar’.

Entre los diferentes productos, se encuentra el Booster Bomb, por ejemplo: ‘Un poderoso suero antiedad y repelente del calor. Un producto termoactivo, tú lo puedes aplicar sobre pelo seco para combatir la oxidación o lo puedes poner con el pelo mojado, se va a activar el escudo con calor y el cabello no se va a dañar con los térmicos’.
De tal manera, Francisco concluye: ‘Por esto en la línea Francisco Iglesias Haircare es multipropósito’. Porque la belleza del cabello va más allá del color o el brillo, tiene que ver con el cuidado y la salud, lo primordial para él. Lo que está bien por dentro, se refleja por fuera.

