Ana Brenda Contreras vuelve con la segunda temporada de ‘Ella, sin filtros’, un espacio en el que la actriz se muestra más allá de los personajes y comparte conversaciones honestas sobre vida, amor, carrera, límites y crecimiento personal. Después de conectar con su audiencia a través de Instagram y YouTube, el podcast inicia una nueva etapa con su llegada a Spotify, nuevos invitados y episodios en solitario que recuperan el espíritu de la primera temporada.
Esta vez, Ana Brenda se reúne con figuras de distintas industrias para conocer las historias que existen detrás de sus carreras y de la imagen que el público ve en pantalla. Karen y Lesslie Polinesia, Karla Martínez de Salas, Luis de la Luz y Gaby Meza son algunos de los invitados que forman parte de esta temporada.
¿Cómo explicarías en tus propias palabras lo que es ‘Ella sin filtros’?
‘Es como, hola, querido diario. Empezó desde un lugar como muy, muy personal, de adentro, porque yo estaba pasando por un momento donde acababa de tener una bebé, tenía cinco meses posparto. De qué hablar, porque me empecé a dar cuenta que ciertos temas, no solo de maternidad, y no solamente de perspectiva femenina, incluso de pareja, de cosas que me estaban pasando en la vida, familiares, pues, de repente los platicaba.
Y me pasó algo muy chistoso. Lo platicaba en un chat de amigas y, de repente, amigas me escribían por fuera y me decían: ‘A mí también me pasó tal cosa’. Porque yo creo, quiero pensar, que estoy un poco sin filtro.
Entonces, desde ese lugar llegó ‘Ella sin filtros’, primera temporada. Y desde un lugar también de querer creativamente abrirme caminos diferentes, porque entiendo que este mundo del podcast, este mundo de YouTube, es otro lugar, otro lenguaje que, si bien no deja de ser como creativo y de cosa que tiene que ver con lo que yo hago, pues no es mi rama. Entonces, lo abordo con muchísimo respeto’.

¿Qué función cumple para ti el podcast, además de abrir conversaciones?
‘Yo podcast lo consumí más que nunca en mi época de embarazo y posparto. Cuando me convertí en madre, lo empecé a consumir desde ese lugar de acompañamiento y de sentirte visto, ¿sabes? Que creo que ‘Ella sin filtros’ trata de eso.
Cuando ves a un invitado, el episodio inevitablemente se convierte en su perspectiva sobre ciertos temas y en sus experiencias de vida. Y eso hace también una catarsis con la audiencia, que cuando lo veas digas: ‘Yo también me siento así’, porque yo creo que la audiencia es un tercer invitado’.
¿Qué ideas preconcebidas sobre ti has descubierto que tenía la gente?
‘Justo, ‘Ella’ es como mi alter ego. No conocían a la Ana Brenda, no conocían a la Bret. Creo que de lo que más me han dicho es que pensaban que soy muy seria, ¿no? Y sí te puedo decir que soy una persona tímida, independientemente de que me dedique a esto. Creo que Ella es ese lado donde me permito ser un poquito más yo sin filtro. Entonces, esa es una de las cosas que más me han dicho’.
¿Hubo algún tema que te costara especialmente revisitar frente a la cámara y el micrófono?
‘Mucho. Si te soy honesta, un tema que me costó mucho trabajo fue el de poner límites. Vengo de una industria y de una generación en donde éramos muy people pleaser, donde tenías que mostrar una versión más suavizada de ti. Entonces, decir no, poner límites y decir ‘esto no lo hago, esto no me interesa, esto no lo permito’, en lo personal, siempre me fue muy difícil. Y me he dado cuenta, platicando con invitados, que a muchos nos pasó’.

¿Qué ha sido más difícil para ti: hablar sola o conversar con un invitado?
‘En las dos tienes su grado de dificultad hablar desde la persona, desde el ser humano, ¿no? Desde la actriz y no desde esta figura pública o persona, ¿sabes? Que, de repente, ya te lo conoces, porque llevas muchos años en esta industria. Definitivamente, fue un reto que, no quería interrumpir, el ritmo, el llegar a lugares interesantes, pero cuidando, ¿sabes? Y queriendo ser genuina con las cosas que platicamos, ¿no?
Eso me pareció un poco más difícil en un sentido técnico. Pero aprendí mucho, y yo soy alguien muy curiosa, que me gusta aprender, me gusta retarme, y ha sido muy interesante, y me dan ganas de más. En solitario me es más fácil hablar, aunque tiene su grado también de dificultad.
Pero, al final de cuentas, tú tienes la responsabilidad de ti, de lo que compartes y de lo que piensas y cómo te sientes y llevas el ritmo’.
Con esta segunda temporada, Ella, sin filtros reafirma su apuesta por las conversaciones auténticas y cercanas. Ana Brenda Contreras no solo se convierte en entrevistadora, sino también en parte de un diálogo donde compartir experiencias, cuestionar ideas y mostrarse vulnerable permite conocer una versión más personal de cada invitado.

