Con su nuevo álbum, Middle of Nowhere, Kacey Musgraves regresa a las tierras que la vieron crecer y descubre que algunas raíces no conocen fronteras. Entre guitarras, la melancolía del pedal steel y sonidos que encuentran un punto de encuentro entre el country, lo norteño y ranchero, la artista construye un universo donde Texas y México dialogan de la manera más natural.
Hay algo en Kacey Musgraves que siempre ha hecho que su música se sienta difícil de encasillar. Sí, es country. Pero nunca ha sido solamente country. Kacey es sinónimo de exploración. A lo largo de su carrera ha entendido el country no como una fórmula que debe respetarse, sino como un territorio que puede recorrer, cuestionar y reinventar.
Sabemos que en su música existe la sensualidad, el desamor, la libertad, soledad, nostalgia y esa manera tan peculiar de observar la vida y reflejarlas en letras donde cada vez que le damos repeat nos revela algo mucho más y más profundo. Ahora, con su nuevo álbum Middle of Nowhere, la cantante texana vuelve a mirar hacia sus raíces y encuentra, quizá de manera más evidente que nunca, un elemento que ha estado cerca de ella durante años: México.

Kacey Musgraves nació y creció en Texas, un estado donde las influencias mexicanas y estadounidenses conviven de una manera tan natural que muchas veces dejan de percibirse como culturas separadas. Escuchar Middle of Nowhere es también escuchar esa convivencia con México. No el México de las postales. No el México construido para un videoclip.
Sino el México real, que existe al otro lado de una frontera que pocas veces ha sido tomado en cuenta. El álbum conserva la esencia country que ha acompañado a Musgraves desde el comienzo de su carrera, pero abre las puertas a sonidos que evocan al norte de México, la música norteña, ciertos matices rancheros y ese sonido fronterizo que aparece cuando dos tradiciones musicales llevan generaciones compartiendo el mismo espacio, Musgraves reconoce la influencia que forma parte del paisaje cultural en el que creció.
Cerquita de México
Dentro de este nuevo universo aparece ‘Mexico Honey’, una de las canciones que mejor representa la conexión de Kacey con la magia de la costa mexicana. Desde su título, la canción nos lleva hacia ese lugar cálido y seductor llamado Puerto Vallarta, en Jalisco. Detrás de esa referencia geográfica hay algo más que nos regala, una sensación. ‘Mexico Honey’ tiene la energía de una aventura, un escape de emociones. De una noche que comienza sin demasiadas expectativas y termina convirtiéndose en esos recuerdos de tequila, deseo, calor y carretera.
Es una canción que parece construida alrededor de la idea de dejarse llevar, y México aparece como ese lugar donde la vida puede sentirse un poco más libre. Ahí está buena parte de la magia de Kacey: consigue hablar de un territorio sin necesidad de describirlo literalmente, México se convierte en su atmósfera.
The Middle of Nowhere
Quizá uno de los aspectos más fascinantes de Middle of Nowhere es precisamente la manera en que Kacey Musgraves nos recuerda al norte de México, a las rancheras, a las guitarras que durante generaciones han viajado de un lado de la frontera al otro y a esa melancolía tan característica de la música regional.
Aunque estén cantadas en inglés y las canciones sigan teniendo como base el country, algunas de sus emociones tienen un lenguaje universal. La nostalgia suena igual. El desamor tiene la misma intensidad. Una guitarra puede contar una historia sin necesidad de traducirse.
La artista ha regresado al país en distintas ocasiones y ha mostrado públicamente su admiración por la cultura y la música mexicana. Uno de los momentos más especiales ocurrió durante su presentación en Ciudad de México, donde interpretó ‘Tú, Solo Tú’ con mariachi, una canción profundamente asociada con la identidad musical de Selena.
El éxito de una gira que recuerda sus raíces
Mientras Middle of Nowhere encuentra su lugar entre sus seguidores, Kacey Musgraves lleva estas canciones a los escenarios con su nueva gira.
El Middle of Nowhere Tour es una serie de conciertos que nos trae un escenario único en formato 360, con detalles y elementos que representan su identidad y raíces. Hoy, mientras Middle of Nowhere viaja con ella por los escenarios, Kacey Musgraves vuelve a demostrar que la música es sinónimo de movimiento que traspasa cualquier frontera.
Por Tania Villaseñor.

