¿Qué hay detrás de aquellos aromas que nos transportan inmediatamente a un lugar o momento en especial? En entrevista con David Folgoas, fundador y director creativo de CYPRÈS, la maison olfativa mexicana, comparte cómo la biodiversidad de México, la tradición de la perfumería francesa y el conocimiento de las comunidades locales dieron forma a una marca que entiende las fragancias como una experiencia capaz de conectar con la memoria y las emociones.
En el universo de la perfumería, un aroma puede ser mucho más que una combinación de notas, puede convertirse en un recuerdo, transportarnos a un lugar o devolvernos, por unos segundos, a un momento que creíamos olvidado.
Bajo esta premisa nació CYPRÈS, una empresa mexicana fundada en 2015 por David Folgoas, quien encontró en la unión entre su experiencia en la moda y el sector premium francés, así como en su fascinación por la riqueza natural de México, el punto de partida para construir una maison olfativa con una identidad propia.
Como fundador y director creativo, Folgoas ha desarrollado una visión que va más allá de crear fragancias. Su trabajo parte de la exploración de ingredientes, culturas y territorios para reinterpretar sus identidades olfativas desde México, dando vida a composiciones que encuentran un equilibrio entre sofisticación, naturaleza e innovación. Desde el copal y la madera de linaloe hasta la vainilla de Papantla, la biodiversidad mexicana se convierte en una fuente inagotable de inspiración.

Con el concepto ‘La forma más intensa de recordar’, CYPRÈS también ha llevado su universo sensorial al mundo de la hospitalidad, creando identidades olfativas para hoteles, restaurantes y espacios comerciales. En esta conversación con Marie Claire México, David Folgoas nos habla sobre el poder emocional de los aromas, el valor del conocimiento ancestral y el futuro de una industria que busca reconciliar el lujo con la sostenibilidad.
Así comenzó la historia de CYPRÈS
CYPRÈS nació en 2015 a partir de tu experiencia en la moda y la perfumería de lujo. ¿En qué momento surgió la idea de crear una maison olfativa que fusionara la tradición francesa con la biodiversidad mexicana?
CYPRÈS es el reflejo directo de mi propia evolución y de un viaje personal de exploración. Nació en 2015 como un proyecto piloto, una vía experimental para entender cómo dialogaban mi formación en la moda y el sector premium en Francia con mi fascinación por México.
La verdadera epifanía llegó cuando definí la marca no como una empresa estática, sino como una extensión de mi propia naturaleza: una fragrance house nómada. No me considero un empresario de oficina; soy un recolector nómada de historias, maderas y botánica.
Ser una casa nómada significa viajar por el mundo, descubrir distintas identidades y traerlas para crear algo único: tropicalizamos los aromas de los países. Nuestras fragancias son hechas orgullosamente en México, lo que me permite formular directamente en el origen, tomar la esencia de distintas culturas y rediseñarlas bajo el clima, la luz y la exuberancia de este país para el sector de la hospitalidad premium global.

La marca tiene como concepto ‘La forma más intensa de recordar’. ¿Qué significa para ti esta frase y cómo se traduce en cada creación?
Elegí esta premisa como el pilar conceptual de mi trabajo porque es un homenaje directo a Jean-Paul Guerlain, un maestro cuyo linaje respeto profundamente. Él decía que el perfume es la forma más intensa del recuerdo, y para mí se convirtió en una obsesión creativa.
El olfato es el único sentido que tengo como creador para conectar directamente con el subconsciente y las emociones, sin filtros lógicos. En CYPRÈS traduzco esta visión componiendo fragancias vivas y de alta evolución hechas en México.
Al tropicalizar los aromas, evito las estructuras lineales que huelen igual durante todo el día; diseño fragancias que se transforman y mutan en la piel o en la atmósfera, actuando como detonadores de memorias íntimas y memorables.
En tu opinión, ¿qué hace que un aroma tenga la capacidad de transportarnos a un lugar, una persona o un momento específico?
Para mí, lo que otorga a un aroma esa capacidad casi mística es la oportunidad que me da, como perfumista, de interactuar con la biología humana. Diseñar un aroma es conectar con el sistema límbico, la región del cerebro que gestiona la memoria y las emociones.
Cuando una persona experimenta un ingrediente por primera vez, el cerebro archiva ese aroma junto con el contexto emocional de ese instante. Mi labor e inspiración diaria consisten en pulsar esas teclas invisibles: elegir los acordes precisos para reactivar de golpe un recuerdo, un clima o la nostalgia de un abrazo del pasado.
¿Existe algún aroma de México que haya cambiado tu manera de entender la perfumería?
El copal reconfiguró por completo mi estructura mental y mi manera de entender la perfumería, pero no fue el único. La riqueza de aromas como la madera de linaloe, la profundidad del cacao ancestral y el carácter silvestre del agave verde me abrieron los ojos a un nuevo universo.
Al haber crecido en Europa occidental, mis referencias de inciensos y maderas estaban ligadas a lo eclesiástico, lo denso y lo solemne. Cuando descubrí estos ingredientes en México, me fascinó su dualidad: el copal es místico, pero cítrico y lleno de luz; el linaloe ofrece una madera fresca, balsámica y sutilmente floral; y el cacao aporta una sensualidad terrosa que no es empalagosa.
Este mapa olfativo me enseñó que la espiritualidad, el carácter premium absoluto y la frescura radiante pueden coexistir en una misma composición. También me dio las bases para aprender a tropicalizar cualquier nota global.
México tiene una biodiversidad extraordinaria. ¿Cuáles han sido los mayores descubrimientos olfativos que has encontrado en el país?
Como creador, caminar por México es enfrentarse a un territorio de sorpresas infinitas; es mi lienzo diario. Entre los mayores descubrimientos que me han impulsado a formular bajo nuevas reglas están la vainilla de Papantla, que para mí fue una revelación porque es completamente opuesta a las notas dulces y sintéticas del mercado masivo. Esta joya es ahumada, licorosa, amaderada y de una elegancia soberbia.
También está el cempasúchil, con su perfil verde, terroso y un amargor melancólico que me parece fascinante, así como el nardo mexicano, una flor nocturna, carnal y con una opulencia verde que desafía a cualquier otra variedad del mundo.
CYPRÈS apuesta por fórmulas naturales y biodegradables, libres de parabenos, sulfatos y ftalatos. ¿Cómo se puede innovar en perfumería sin comprometer el respeto por el medio ambiente?
Tengo la firme convicción de que la verdadera innovación hoy en día ya no consiste en sintetizar moléculas baratas en un laboratorio masivo, sino en cómo aplicamos tecnologías adecuadas y de vanguardia para proteger la tierra que nos inspira.
Bajo mi dirección, CYPRÈS se ha consolidado como una marca con fórmulas 100% naturales y biodegradables. He invertido en herramientas de última generación que me permiten procesar y extraer lo mejor de la naturaleza sin alterarla, recurriendo a disolventes limpios y al upcycling de subproductos botánicos aquí en México.
Para mí, la excelencia premium contemporánea no puede existir si no es sostenible por diseño.

¿Cuáles son los principales retos de desarrollar productos naturales que también cumplan con los estándares de calidad de la perfumería de lujo?
A nivel técnico, el mayor reto que asumo todos los días en el laboratorio es garantizar la sofisticación, la estabilidad y la fijación de mis fragancias utilizando exclusivamente recursos 100% naturales y biodegradables, sin recurrir jamás a fijadores sintéticos agresivos.
Las materias primas vivas que recolecto varían según la cosecha y el clima de cada año. Para manejar esa volatilidad, combino mi exigencia por las materias primas de la más alta calidad con los procesos tecnológicos adecuados.
Solo mediante esta precisión matemática logro que el perfume mantenga un estándar de alta perfumería premium, tenga un rendimiento excepcional y alcance esa perfecta tropicalización de notas internacionales.
La marca trabaja con artesanos y productores locales. ¿Por qué es importante integrar el conocimiento de las comunidades en el desarrollo de sus creaciones?
Para mí, integrar a los artesanos y productores locales es un acto de respeto y aprendizaje mutuo; ellos poseen el verdadero manuscrito de la tierra.
No entiendo mi trabajo como una simple transacción comercial para conseguir insumos. Me siento con ellos, aprendo de sus tiempos de cosecha, de su respeto por la planta y de su herencia biocultural.
Al fusionar ese conocimiento ancestral con mis herramientas y procesos tecnológicos de alta calidad, logro un equilibrio perfecto. Esto aporta un alma y una verdad a mis creaciones hechas en México que ninguna corporación extranjera automatizada podría replicar jamás.
¿Cómo imaginas el futuro de la industria de las fragancias frente a consumidores cada vez más conscientes del impacto ambiental de sus decisiones?
Como líder y creador en esta industria, visualizo un futuro donde la transparencia, la trazabilidad absoluta y el desempeño sustentable serán los verdaderos sinónimos del segmento premium.
Sé que los consumidores del mañana no solo me pedirán un aroma que les agrade, sino que me exigirán demostrar que mis fórmulas son 100% naturales y biodegradables sin que por ello pierdan potencia o elegancia.
El futuro le pertenece a quienes, como nosotros en CYPRÈS, utilizamos la tecnología adecuada para potenciar la naturaleza en su estado más puro y sofisticado.
CYPRÈS desarrolla experiencias olfativas para hoteles, restaurantes y espacios comerciales. ¿Por qué el aroma se ha convertido en un elemento tan importante para construir la identidad de un lugar?
Mi trabajo no se limita a la piel; me apasiona trasladar mi visión al espacio a través del diseño de identidades y arquitecturas olfativas para cadenas hoteleras nacionales, prestigiosas marcas de hoteles internacionales y restaurantes premium.
Hoy en día, los huéspedes a nivel global ya no buscan un servicio lineal, sino vivir una experiencia inmersiva de 360 grados. El diseño de un espacio premium debe ser completamente multidimensional.
Un entorno estéticamente hermoso o acústicamente impecable se puede olvidar, pero una atmósfera vestida con una firma olfativa sofisticada, 100% natural y biodegradable, se graba de forma indeleble en el subconsciente de las personas.
Al tropicalizar los aromas del mundo para estos proyectos premium, creamos el eslabón invisible que conecta el diseño, el confort y la coherencia ecológica, envolviendo al comensal o al viajero en una experiencia sensorial absoluta desde el primer segundo.

¿Qué diferencia existe entre crear una fragancia personal y diseñar una identidad olfativa para un hotel o un espacio de hospitalidad?
La diferencia principal está en el lienzo y en la manera en que se vive la fragancia. Cuando creo un perfume personal, trabajo directamente con la piel y con la evolución del aroma sobre cada persona.
En cambio, al diseñar una identidad olfativa para un hotel o un restaurante, el objetivo es construir una atmósfera que dialogue con la arquitectura, el diseño, la identidad del lugar y las emociones de quienes lo visitan.
En ambos casos busco crear una composición con personalidad y evolución, pero en la hospitalidad el aroma debe integrarse a una experiencia más amplia, acompañar al visitante y convertirse en parte de la identidad del espacio.
¿Cómo puede un aroma transformar la experiencia de una persona durante un viaje o una estancia?
Un aroma puede hacer que una estancia trascienda la experiencia visual o física. Tiene la capacidad de generar una conexión emocional con un destino y de convertirse en un recuerdo que permanece incluso después de haber terminado el viaje.
Cuando una persona vuelve a percibir una fragancia que experimentó durante una estancia, puede reconectar con la atmósfera de ese lugar, con sus sensaciones y con los momentos que vivió ahí. Por eso considero que el diseño olfativo es una parte fundamental de la hospitalidad: permite construir experiencias que permanecen en la memoria.
¿Qué buscas que las personas recuerden cuando entran en contacto con una creación de CYPRÈS?
Busco que recuerden una emoción, una sensación o un momento que quizá no sabían que necesitaban volver a experimentar. Quiero que cada creación tenga una identidad propia y que sea capaz de establecer una conexión íntima con quien la percibe.
Para mí, un aroma no debe limitarse a ser agradable; debe contar una historia, despertar curiosidad y dejar una huella. Esa es la esencia de CYPRÈS: convertir la naturaleza, la cultura y las emociones en una experiencia que permanezca en la memoria.
Es así como la visión de David Folgoas se plasma en la propuesta de CYPRÉS, en donde los aromas tienen el poder de contar historias que permanecen incluso cuando el momento ha terminado.
A través de CYPRÈS, el creador ha encontrado en la biodiversidad mexicana, el conocimiento de las comunidades y la innovación sostenible los elementos para construir un lenguaje olfativo propio, donde el lujo también implica respeto por la naturaleza.
Más que crear fragancias, su intención es despertar emociones, conectar culturas y transformar experiencias cotidianas en recuerdos imborrables. Porque, como propone la filosofía de la maison, hay aromas que no solo se perciben, sino que se quedan con nosotros.

