El estreno de la cuarta entrega de la serie más exitosa de Netflix ha revolucionado a los fans, especialmente entre los seguidores de las novelas de Julia Quinn.
Las diferencias del libro y la cuarta temporada de ‘Bridgerton’, es fundamental entender que la producción de Shonda Rhimes ha tomado rumbos creativos propios para adaptar ‘Te doy mi corazón‘.
Los fans han inundado las redes sociales comparando la historia de Benedict Bridgerton (interpretado por Luke Thompson) y Sophie Baek (interpretada por Yerin Ha) con el material original.
Las diferencias del libro y la cuarta temporada de Bridgerton
Las siguientes diferencias separaran al libro de la cuarta temporada de ‘Bridgerton’:
- La introducción y origen de Sophie
- El punto de vista narrativo
- La línea temporal del reencuentro
- La búsqueda de la dama de plata
- El destino de los broches
- El desarrollo de Benedict y su sexualidad
- Lady Whistledown y la identidad de Penelope
- Historias paralelas y la ‘Guerra de las sirvientas’
- El cambio de género de Michael Stirling (Michaela)
La introducción y origen de Sophie
En la novela, Sophie Beckett es descrita como una joven blanca, hija ilegítima de un aristócrata inglés. En la serie, el personaje se convierte en Sophie Baek, de ascendencia coreana, lo que añade una capa de complejidad sobre la exclusión y la identidad étnica en la Londres de la Regencia.
Es una hija fuera del matrimonio del Richard Gunningworth, El Conde de Penwood que le dejan en la puerta de su hogar con una carta. La madre de ella, que nunca conoció, muere en el parto.
Mientras que el El Conde de Penwood le da todos los lujos, la mantiene en secreto, diciendo que es hija de un amigo que falleció. Nunca realmente entabla una relación con la protagonista, algo que analiza a lo largo del libro, ni si quiera la mira a los ojos o se dirige hacia ella. Mientras que en la serie, interactua con ella, aunque no dice que es su hija ilegítima.

El punto de vista narrativo
Mientras que en el tercer libro de ‘Bridgerton’ comienza sumergiéndonos en el pasado de Sophie desde sus primeras páginas, la serie inicia desde la perspectiva de Benedict, utilizando flashbacks para revelar los traumas de la infancia de la protagonista.
La línea temporal del reencuentro
En la obra de Julia Quinn, pasan dos años desde que Benedict conoce a su ‘dama de plata’ en el baile de máscaras hasta que la encuentra trabajando como sirvienta. En la serie, este tiempo se maneja de forma distinta para mantener el ritmo televisivo.
La búsqueda de la dama de plata
En la versión literaria, Benedict es menos meticuloso en su búsqueda y solo acude a su madre. En la serie, la búsqueda se vuelve casi una obsesión familiar que involucra a más personajes e incluso a la columna de chismes.
El destino de los broches
En el libro, Sophie ‘roba’ los broches de la casa Penwood al ser expulsada. En la adaptación de Netflix, es su hermanastra Posy quien se los obsequia en un acto de bondad, suavizando un poco la tensión familiar.
El desarrollo de Benedict y su sexualidad
Benedict Bridgerton, en las novelas, es retratado como un caballero estrictamente heterosexual y monógamo. Sin embargo, la serie ha explorado durante tres temporadas su lado hedonista, libertino y abiertamente bisexual. En esta cuarta entrega, el reto de la producción es reconciliar esa libertad sexual previa con la monogamia absoluta que exige su romance con Sophie.

Lady Whistledown y la identidad de Penélope
En la cronología de las novelas de Julia Quinn, para el tercer libro en el que se basa esta temporada, la identidad de Lady Whistledown se mantiene como un secreto absoluto para la sociedad. Sin embargo, en la serie de Netflix el público ya sabe que se trata de Penélope Featherington, marcando una distancia considerable con el material original.
Asimismo, mientras que en los libros Penélope abandona definitivamente la escritura tras contraer matrimonio con Colin, en la producción televisiva ella continúa con su labor como columnista, logrando equilibrar su vida de madre y esposa con su carrera profesional.
Historias paralelas y la Guerra de las sirvientas
La serie de televisión se caracteriza por mezclar sucesos de libros futuros para dar profundidad al elenco coral, lo que marca una gran distancia con la novela original, la cual se centra casi exclusivamente en el desarrollo de la pareja principal.
De esta manera, tramas secundarias como el crecimiento de los Mondrich o el inicio del duelo de Francesca no aparecen en el libro de Benedict, permitiendo que en la pantalla estas líneas narrativas cobren un protagonismo inédito.
Asimismo, la producción introduce la ‘guerra de las sirvientas’ y profundiza en la vida del personal doméstico de la casa Bridgerton, un detalle que en la obra de Julia Quinn es apenas una mención pasajera, pero que en la adaptación de Netflix otorga un realismo necesario a la marcada brecha social de la época.
El cambio de género de Michael Stirling (Michaela)
Quizás el cambio más radical que afecta el futuro de la saga es la introducción de Michaela Stirling en lugar de Michael. En el libro ‘When He Was Wicked’, el interés amoroso de Francesca es un hombre. Aparte, no aparece en el tercer libro, ya que es la historia de Benedict, no de Francesa.
Al convertirlo en una mujer, la serie deberá resolver de manera creativa el deseo de Francesca de ser madre y cómo enfrentará la presión social de la época, un giro que ha dividido opiniones pero que promete una narrativa sáfica poderosa.

En definitiva, la cuarta temporada de ‘Bridgerton’ confirma que la visión de Shonda Rhimes para Netflix no busca una transcripción literal, sino una evolución de la obra de Julia Quinn.
Al integrar temas de identidad étnica a través de Sophie Baek, explorar la fluidez sexual de Benedict y otorgar una voz persistente a Penelope como columnista, la serie tiene su propia narrativa, aparte del libro.

