lunes, junio 27, 2022
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    Frida Kahlo, el símbolo de feminismo en el arte

    Hacemos un repaso por su vida

    Frida Kahlo es una de las pintoras más reconocidas en México y el mundo. El legado surrealista de esta persona única e increíblemente fuerte permanece vigente en su ropa, su casa y sobre todo en sus pinturas.

    Famosa por su energía rebosante, Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón o simplemente Frida Kahlo plasmó su dolor, emociones y creatividad en obras surrealistas que estremecieron y fascinaron al mundo.

    Nació en 1907, en Ciudad de México,y fue hija del fotógrafo Guillermo Kahlo y Matilde Calderón. El matrimonio tuvo tres hijas, de las cuales Frida era la menor. La familia se mudo a la famosa “Casa Azul” en la alcaldía Coyoacán.

    Su vida estuvo marcada por un sin fin de tragedias, que poco después sirvieron como fuente de inspiración de sus obras.

    Frida nunca tuvo una buena salud. De niña fue diagnosticada con poliomielitis, el resultado de está enfermedad le causó un severo problema en su caminar haciéndola cojear. Varios de los cuadros que pintó en su vida adulta reflejan su nostalgia de la infancia como Cuatro habitantes de Ciudad de México y Niña con máscara de muerte.

    En 1922 ingresó a la Escuela Nacional Preparatoria, una prestigiosa institución educativa en México que había comenzado a admitir a estudiantes del sexo femenino.

    En 1925, sufrió un grave accidente cuando un autobús arrolló el tranvía en el que viajaba. Se rompió la clavícula, dos costillas y una pierna. Su pie derecho quedó destrozado y se le dislocó el hombro, pero las heridas más dolorosas las tuvo en su columna y en la pelvis.

    Luego de esta tragedia Frida le pidió a su padre pinturas y lienzo; su primera obra fue El camión. Dibujar le daba poder a su vida y fue la razón que le ayudó a recuperarse. Cuando conoció a Diego, él ya era un artista respetable y un reconocido muralista, ella le enseñó sus dibujos para que le diera su opinión como experto.

    Para él las pinturas de Kahlo eran excepcionales. Luego de una amistad, “el elefante y la paloma” como nombraban a los pintores, se casaron en 1929, cuando ella tenía 22 años y el 43. Su relación consistió en un amor libre, creativo, de infidelidades y de admiración.

    Tras el romance de Diego con Cristina, la hermana de Frida, la pintora comenzó a salir con otros hombres de la cual se deriva su relación con el revolucionario ucraniano, León Trotski, quien vivió como exiliado en la casa de Frida. En 1939, Diego y Frida se divorciaron.

    Su relación fue inminente. Nunca tuvieron hijos y todo el dolor y depresión se convirtió en arte para la surrealista, quien plasmó sus sentimientos y emociones en las obras más notables: Las dos Fridas, La columna rota, Hospital Henry Ford, El venado herido, entre otras.

    En 1940 su salud empeoró de manera drástica, su pierna fue amputada a causa de una gangrena. Ella solía decir: “Yo sufrí dos accidentes graves en mi vida: uno en el que un autobús me tumbó al suelo, el otro es Diego”.

    Su arte era reconocido en varias partes del mundo, principalmente en París, donde expuso en la galería Renón et Collea gracias a su amigo André Bretón, donde también se relacionó con Pablo Picasso.

    Su rol como mujer también fue un imprescindible para su arte; rompió tabús sobre el cuerpo y la sexualidad femenina, se alejó de lo que una mujer de su época debía ser.

    En México también tuvo una exposición a la cual acudió desde su cama. Frida murió en 1954 a causa de una neumonía. La vestimenta típica mexicana, su joyería y su uniceja y la Casa Azul se convirtieron en la marca de imagen de la pintora.“Espero alegre la salida y espero no volver jamás”.

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