sábado, enero 31, 2026
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    Ella y él -con diez años menos-: Cuando el amor se sale del guión

    Tal vez de eso se trate todo: de vivir el presente con la madurez de quién ya entendió que la edad no define el amor, ni el deseo, ni la felicidad.

    Por: Luisa Peña.

    Hace poco, una amiga recién divorciada me contó que estaba saliendo con un hombre diez años menor. Me lo dijo con una mezcla de entusiasmo y culpa, como si hubiera cometido un pecado venial.

    Confieso que mi primera reacción fue de asombro, porque aunque ella es un partidazo, siempre ha tenido ideas convencionales. Le pregunté: ‘¿Dónde lo conociste?’. Pensé que me diría que en el gym, pero para mi sorpresa fue a través de una app de citas.

    Lo que más me llamó la atención fue el tono bajo con que me lo dijo, casi en secreto, cuando estábamos completamente solas, como si amar a un hombre más joven fuera algo de lo cual avergonzarse. Allí caí en cuenta de cuánto seguimos cargando con la mochila del machismo, incluso cuando creemos que ya la dejamos atrás.

    El peso de salir con un hombre menor

    De regreso a casa pensaba: tengo varios conocidos que se han involucrado con mujeres más jóvenes y no me asombra. Sin embargo, verla feliz y enamorada en un compromiso de seis meses me hizo cuestionarme mis propias creencias y me preguntaba: en serio, ¿será posible?

    Durante décadas se nos ha enseñado que los hombres pueden salir con mujeres menores, incluso se celebra. En cambio, cuando la historia se invierte, la sociedad saca el dedo acusador y lanza etiquetas — como cougar— sin piedad.

    Hombre menor en una relación
    Foto de Cody Black en Unsplash

    Se convierten en el tema favorito de las reuniones, por
    supuesto, con tono de crítica, asumiendo que debe estar ‘en crisis’. ¿Por qué? Porque el deseo femenino, especialmente el de una mujer madura, sigue siendo incómodo para muchas personas.

    Ella me contaba que su nuevo novio la hace reír, la escucha, la motiva, la acompaña a correr los domingos y, sobre todo, no le exige ser menos para hacerlo sentir más. Y eso, sinceramente, me dio un gusto enorme. Él no la ve como ‘una señora’, sino como una mujer completa, con historia, con cicatrices y con ganas de empezar de nuevo.

    ¿Envejecer en silencio?

    Entonces reflexionaba: ¿no será que a las mujeres se nos ha impuesto la idea de envejecer en silencio? Es decir, que el deseo, la alegría o la espontaneidad tienen fecha de caducidad.

    De inmediato me acordé de la película ‘The Idea of You’ con Anne Hathaway, quien interpreta a una madre soltera que se enamora de un joven de 24 años, y cómo su noviazgo provoca reacciones tan negativas en su familia y la sociedad que ella se ve obligada a terminarlo.

    Pero mi amiga no es ni la primera ni la última mujer que se involucra sentimentalmente con un hombre adulto menor. A lo largo de la historia, han existido varias mujeres que han roto las reglas, como Cleopatra, la faraona de Egipto, que se enamoró de Marco Antonio, o Simone de Beauvoir, quien vivió un intenso amorío con el escritor estadounidense Nelson Algren.

    Como ellas, hay otras que en la actualidad han causado controversia. Las parejas donde la mujer es mayor generan curiosidad morbosa porque rompen la jerarquía invisible que instaló el machismo: el hombre como proveedor, líder, protector. Cuando ella gana más, tiene más experiencia o simplemente no necesita ser salvada, el sistema tiembla.

    Romper con la regla

    Mi amiga no sabe si esa relación durará, pero la está disfrutando como nunca. Y tal vez de eso se trate todo: de vivir el presente con la madurez de quien ya entendió que la diferencia de edad en la etapa adulta no define el amor, el deseo ni la felicidad.

    Hay un refrán que dice: ‘De esta agua no beberé’, refiriéndose a que no debemos afirmar con rotundidad que jamás haremos algo, porque la vida da muchas vueltas y las circunstancias pueden cambiar.

    Así que, si alguna vez te encuentras en una situación como esta o tienes una amiga que esté en un compromiso con un hombre más joven, despójate de prejuicios y piensa que tal vez puede ser algo lindo, ¿no crees?

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