Todos los ojos están puestos en México, específicamente en Volvo Fashion Week México Guadalajara 2026, que en su día dos presentó colecciones que reivindican la identidad mexicana. Entre ellas, la del diseñador Abel López. Estos fueron los looks, tendencias, diseños y lo que aprendimos de este gran creativo.
A lo largo de la semana se presentarán diferentes macas, cada uno con su propia interpretación de cómo se vive y se siente la moda en México: desde la innovación y lo artesanal, hasta las raíces e inspiración de nuestra tierra.
¿Cómo fue la colección otoño-invierno 2026 de Abel López?
Aunque todas las colecciones nos gustaron, queremos enfocarnos en lo que vimos en la pasarela junto a Abel López, quien presentó su colección otoño-invierno 2026 en colaboración con Dione.
Su presentación tuvo lugar en el Edificio Arroniz, en Guadalajara, y la visión era clara, mostrarnos cómo se ve la moda desde una perspectiva más estructural y arquitectónica.




Las piezas estaban compuestas por diferentes entallados, largos, texturas y volúmenes que hacían parecer a cada una de las modelos esculturas de arte perfectamente geométricas. Pero no había rigidez; había libertad, incluso en piezas que se ceñían al cuerpo. Esto se debía a los accesorios, los diseños y a una visión general de cómo se ve la vestimenta contemporánea cuando la silueta es firme.
¿Cuál fue la inspiración detrás de la colección de Abel López?
La inspiración y referencia de Abel López para esta colección fue La Minerva, un monumento emblemático y muy representativo de la ciudad de Guadalajara, Jalisco.
Quienes lo visitan se quedan asombrados por la historia que hay detrás: una glorieta que resguarda la estatua de la diosa romana de la sabiduría, las artes y la estrategia militar. Y es precisamente eso lo que se vio en la pasarela: salidas perfectamente pensadas, estratégicas y con una conciencia completa de cómo se ve el cuerpo de la mujer.
¿Qué colores, materiales y siluetas definieron la propuesta?
La paleta de colores era simple, pero acertada: grises, blancos, ocres y negros. Los materiales daban la impresión de estar viendo superficies minerales, con destellos, lentejuelas y accesorios geométricos. Todo, en general, jugaba con la geometría sin perder el movimiento en cada paso.
Algunas de las mejores piezas iban desde vestidos por debajo de la rodilla, con mangas largas, hasta faldas amplias que aportaban volumen, así como conjuntos de un solo color y de la misma tela que daban elegancia y seguridad, pero no eran aburridos.



Abel López, una de las pasarelas más comentadas de Fashion Week México Guadalajara
También vimos prendas que destacaban por sus hombros pronunciados y faldas voluminosas, entalladas en la cintura. Y aunque en general la colección se distinguía por su elegancia, no era seria: había muchas prendas que combinaban drapeados, plumas, volúmenes, colores, materiales y largos.
Faldas largas y cortas, cuellos de tortuga e incluso transparencias que demostraban la belleza del cuerpo de la mujer. No le quitaban protagonismo a ella, pero tampoco a la ropa. Tonalidades como los plateados combinados con negros reflejaban seguridad en las mujeres.
Así fue una de las pasarelas más esperadas, comentadas y también aplaudidas, con diferentes personalidades, como Ceci de la Cueva, quien modeló algunos de los conjuntos y nos mostró cómo se ve la belleza mexicana real, actual, con ropa que la conoce

