Basada en hechos reales, el documental ‘Un Hijo Propio’ (estrenado el pasado 13 de agosto) explora la maternidad, salud mental y las expectativas que todavía condicionan lo que significa ser mujer.
Para Ana Celeste interpretar a Alejandra, implicó mucho más que reconstruir una historia, significó habitar un dolor ajeno hasta encontrar aquello que también podía reconocer en ella misma.
Ana Celeste en ‘Un Hijo Propio’: No juzgar para entender
Desde el inicio, Ana Celeste tuvo clara una regla: no podía construir a Alejandra desde el juicio. Interpretar a una persona real significaba acercarse a emociones y decisiones que realmente existieron, pero también asumir la responsabilidad de hacerlo con respeto.
‘Tenía muy claro desde el inicio que debía tener muchísima empatía con este personaje, porque mi premisa como actriz es no juzgar. Estaba trabajando con algo que sí existió, que sí se sintió y que sí se vivió. Estás trayendo los sentimientos y las situaciones de otras personas, y eso merece muchísimo respeto’.
La producción llegó a recrear momentos con enorme precisión, apoyándose en videos reales, vestuario replicado e incluso escenas ensayadas con tiempos exactos. Sin embargo, Ana Celeste no quería convertir el trabajo en una imitación. Una indicación de su directora terminó marcando todo el proceso: ‘No quiero una imitación de Alejandra, quiero que la habites’.
‘La palabra ‘habitar’ se volvió muy importante para mí porque tiene que ver con realmente estar en mente, cuerpo y alma siendo esa persona por un tiempo, entendiendo qué era lo que le pasaba y cómo se sentía’, expresa.

¿Cómo fue encontrarse con Alejandra?
Al entrar en la mente de Alejandra, Ana Celeste comenzó a encontrarse con pensamientos que iban mucho más allá del personaje: no sentirse suficiente, no cumplir expectativas y vivir intentando alcanzar una idea de perfección.
‘Creo que la presión te puede transformar y llevar al límite. Tenemos ideas colectivas sobre cómo se debe vivir la maternidad, qué significa ser mujer, a qué edad deberías tener hijos, si te casas o no, si te ves bien o mal, si deberías ser más bonita, más callada o menos callada. Todas estas ideas sobre cómo debería ser una mujer y cómo debería ser su futuro’, expresa Ana Celeste.

La preparación terminó convirtiéndose en una experiencia emocionalmente intensa: ‘Lloré mucho durante el rodaje. Fue un proceso bastante depresivo para mí; dejé de hablar con amigos, dejé de salir y puse todo de mí para representar de la manera más digna posible ese dolor. Pensaba: tengo que encontrar qué hay de mí en ella y qué hay de ella en mí’.
Ana Celeste en el papel de Alejandra
Esa es quizá la conversación central que ‘Un Hijo Propio’ deja abierta. Para Ana Celeste, comprender qué puede llevar a alguien hasta determinado punto no significa eliminar su responsabilidad, sino aceptar que las personas difícilmente caben en las categorías de ‘buenas’ o ‘malas’.
‘La humanidad va mucho más allá de ser buenos o malos. La dualidad es parte de todos. Esto no justifica una acción, simplemente hace que entendamos desde un punto de vista distinto. Todos somos universos bastante complejos y, si nos detenemos a observar, podemos entender de dónde vienen las cosas’, señala.

Y después de pasar tantos meses dentro de esa historia, Ana Celeste salió con preguntas que siguen acompañándola: ‘¿A partir de qué tomamos las decisiones?, ¿a quiénes queremos complacer?, ¿quién impuso este mandato?, ¿quién dijo que esto era así? Espero que sigamos evolucionando y que realmente logremos cambiar estos estigmas’.
‘Un Hijo Propio’ no pretende entregar respuestas fáciles. Su fuerza está precisamente en incomodar, abrir la conversación y recordarnos que detrás de una decisión existe una historia mucho más compleja de lo que podemos ver desde afuera. Y para Ana Celeste, contarla significó descubrir que entender al otro también puede cambiar la manera en la que nos entendemos a nosotros mismos.
CRÉDITOS
Fotografía: Frances Rou
Realización: Vanessa López
Entrevista: Emilio Gala
MUAH: Peter Snows
Asistente de moda: Daniela Mansilla
Producción: Melisa Dueñas
Look de portada: Vestido a modo de mangas de Maximiliano Rivera; vestido de Bimba y Lola.

