Rossana Nájera es sin lugar a duda, una actriz que nos logra capturar e involucrar con cada uno de sus papeles. Recientemente lo hace con ‘Lía’ en la telenovela ‘Hermanas’, una mujer un tanto difícil de entender que se caracteriza por una peculiar personalidad.
‘Lía llegó a mi vida como un regalo ‘mal envuelto’ por su personalidad, cuando la productora me contó de qué iba este personaje inmediatamente dije ‘sí’, me espanté mucho porque la primicia era una mujer que trata muy mal a su hija‘, me confiesa en una cálida entrevista.
Y es que, efectivamente, Lía es un personaje cuestionable que podría ocasionar odio entre la audiencia, sin embargo, su sarcasmo tan repentino e incluso su manera ‘inmadura’ de reaccionar, ha logrado cautivar la atención.
Tomando en cuenta eso, Rossana confiesa: ‘Como actriz es un reto, a mí me cuesta muchísimo hablarle mal a la gente adulta, ahora, imagínate a un niño. Tocaba hacer a un personaje diferente y complicado’.

¿Cuál es su percepción sobre Lía?
Pero esa maldad no es coincidencia, fue la misma Rossana quien moldeó a Lía, para que ‘no fuera la típica mala a la que todos estamos acostumbrados a ver en las telenovelas. Platicando con los directores les dije que me encantaría hacer una mujer que más que mala sea totalmente inconsciente‘.
Y es que en sus propias palabras, ‘la inconsciencia te lleva a hacer cosas horribles en esta vida; a veces los malos son más inteligentes, hacen las cosas más cuidadas, Lía es tan inconsciente que no tiene filtros, todo lo hace y lo dice, está haciendo mucho daño y ella cree de verdad que no’.
‘Yo digo que Lía es una niña de 15 años atrapada en una mujer adulta‘ y eso tiene una explicación: su pasado. ‘Cuando es niña, su mamá se suicida y yo creo que a ella nunca la ayudaron a trabajar eso y su papá lo único que hizo fue darle todo’.
Agrega: ‘Es una niña caprichosa e insoportable, solo quiere que la vean a ella, entonces, cuando llega Azul -su hija-, todos dejaron de verla a ella y empezaron a ver a su hija, y ahí es cuando empieza su inconsciencia’.
Incluso, confiesa que para que la intención de este personaje se lograra, también tuvo mucho que ver el sinergía que logró con Nathalie Beltrán -su hija en la producción-, afirma: ‘Ella me facilitó muchísimo el poder disfrutar el hacerle maldades y el hablarle de una forma tan inapropiada e incorrecta en la ficción’.
La conexión con Lía y el impacto en la vida real
En esta entrevista, hablar de su personaje como Lía, era fundamental porque de cierta manera, Rossana admite: ‘Yo creo que la vida te manda los personajes en el momento correcto, en lo personal me cuesta mucho poner límites y no agradar, desde chiquita he vivido así’.
Añade: ‘El tener que hacer a Lía y el tener que hacer cosas tan política y moralmente incorrectas me ayuda a decir: ‘Rossana, no pasa nada, es un personaje y toca, pero sí me costó. Fue como terapéutico para mí’.

Por lo tanto, significó un aprendizaje, incluso, me confiesa: ‘Yo creo que sin duda, para mí es uno de los personajes que más he disfrutado y que lejos de decirte que sí me costó por la cuestión de tener que ser tan incorrecta en muchas cosas, yo creo que es de los que más he gozado’.
En cuanto a lo que se quedó del personaje, afirma: ‘Me gustaría a veces no preocuparme tanto por cada palabra que tengo que decir, hablar sin tanto filtro, pero sin hacerle daño jamás a nadie, ser yo y no estar esperando a agradar a los demás. Creo que las personas que no piensan tanto y que no se preocupan tanto por el que dirán, son mucho más felices’.
Hablar sobre Lía, fue la antesala perfecta para conocer aún más a Rossana Nájera, una mujer que se ha construido a través de aprendizajes e incluso, ‘trancazos que te da la vida’ (según sus palabras), ella misma señala que en este camino: ‘Te vas dando cuenta que tampoco sirve de nada entregar el 100% para los demás y dejarte al último’.
‘Con los trancazos de la vida decidí empezarme a poner primero a mí porque al final eso es lo que toca, estar primero bien uno, ponerte en primer lugar, estar sano, trabajado. No te tienes que poner hasta el final, ni poner a todos los demás antes que a ti. Y no es egoísmo, tiene que ver con amor propio‘.
Rossana Nájera comparte su camino de la No Maternidad
Gracias a ello, hoy Rossana Nájera puede hablar libre y valientemente de temas que pueden llegar a ser sensibles e incluso que fueron dolorosos para ella en algún momento, tal es el caso de la ‘No maternidad’, que ha adoptado como una bandera y una misión, luego de su propia experiencia.

‘Somos tantas las mujeres que pasamos por esto y a veces es tan poco lo que se habla porque es doloroso y creo que los temas dolorosos son los que menos tocamos, porque no nos gusta vulnerarnos y ser expuestos, pero yo creo que si nos vulneramos un poco más no nos sentiríamos tan solos porque a veces pensamos que somos los únicos que estamos pasando por algo así’, comparte.
Aquella niña que creció feliz y amada con el objetivo de ‘ser perfecta’, siempre tuvo claro que quería ser mamá, esposa y tener una familia feliz, sin embargo, la vida tenía otros planes. Como ella bien lo señala: ‘Lo que ves muy lejano, la vida te lo pone y lo que va a suceder, a veces no sucede’.
Rossana recuerda incluso anécdotas, comprando ropa de maternidad y de bebé para cuando llegara ese día, ‘yo tenía literal un área con ropa de maternidad y bebé, decía: ‘no sé si va a ser niño o niña pero voy a ir comprando’, era algo que para mí iba a ser suceder. Todo lo demás podía no suceder, pero de que yo iba a ser mamá, eso era clarísimo’.
Entonces, vinieron las pérdidas ‘aquellas de las que luego no hablamos y nos pasan a muchísimas mujeres’. Recuerda: ‘En la última, ya no estaba tan chiquita, tenía 41 años, ahí es cuando me empecé a cuestionar, ¿por qué no empece antes?’.
‘Ya no tuve el tiempo para solucionarlo porque ya no estaba tan chica. Me mandaron hacer varios estudios y descubrieron que tenía dos cosas: Trombofilia, que lo que hace es que coagula la reproducción del bebé’, menciona.
Además de que tenía muy altas las células del sistema inmune conocidas como Natural Killers, ‘lo que pasa ahí es que atacan al producto porque no reconocen el ADN más que el tuyo y hay un ADN que no es tuyo, el de tu pareja’.

Una vez conociendo aquel diagnóstico, hubo posibilidades de intentar de diferentes maneras el hecho de embarazarse, sin embargo, recuerda una plática que tuvo con su pareja para saber si querían hacerlo:
‘La verdad es que había sido tan doloroso lo que habíamos ya vivido, que él me dijo: ‘Yo no me quiero arriesgar porque también yo sé que si paras reproducción con más meses, la que puede arriesgar su vida eres tú».
La decisión de no seguir intentando
Es así como llegó a una decisión: ‘Con muchas terapias, muchas constelaciones, muchas meditaciones, tomé la decisión de aceptar que no iba a ser mamá. Costó muchas lágrimas y muchos reproches, pero te puedo decir que hoy en día, yo entiendo que es por algo’, me comparte.
‘Tal vez a mí me tocaba poder contar esta historia y me tocaba poder encontrar la luz, la luminosidad y el lado positivo de la no maternidad porque lo hay. Lo primero que nos pasa a las mujeres cuando no podemos ser mamás y lo deseamos es que sentimos que venimos incompletas o que venimos dañadas, porque se supone que vienes a esta vida para ser mamá y no lo estás logrando’, señala.
Para Rossana fue complicado en la vida personal, pero también en lo profesional: ‘Yo me acuerdo perfectamente que a mí me costaba trabajo hasta hacer castings porque era como: ‘Si no puedo darle vida a un bebé, si no está funcionando mi portal mágico, ¿cómo le voy a poder dar vida a un personaje?’, no me sentía valiosa, me sentía rota’.
En el proceso, Rossana admite haber tomado todas las terapias posibles: ‘Me ayudaron a darme cuenta que es cierto que el no ser mamá duele, pero que el valor de ser mujer está en otro lugar, no está solo en el maternal‘.

‘Damos vida todos los días de diferentes formas y nuestro portal mágico de dar vida funciona para un montón de proyectos que no tienen que ver solo con un bebé. De ahí me agarré y me di cuenta que hay una lista de cosas hermosas de la no maternidad‘, me comparte.
‘Y que este amor infinito con el que nacemos para maternar, lo podemos poner en lugares donde también nos necesitan‘, eso fue lo que la llevó a darse cuenta que también podía brindar ese sentimiento a las personas cerca de ella que lo necesitaran.
No solo eso, viéndolo desde otro lugar, hoy sabe que ‘la libertad que te da la no maternidad, también se vuelve un regalo por la libertad de ser tu misma que te da. Lo que pasa es que es muy doloroso verlo cuando estás pasando por ese proceso’.
En ese momento, asume: ‘No te importa la libertad, lo único que quieres es tener un bebé en tus brazos y amamantarlo, pero cuando ya te das cuenta que eso no va a venir, claro que toca ver la parte luminosa y eso es lo que yo hago todos los días’.
El mensaje de Rossana Nájera
En la misma conversación, Rossana manda un mensaje poderoso a aquellas mujeres que están enfrentando una situación similar a la suya: ‘Yo les digo que si están pasando por un mal momento, se vayan al lado luminoso‘.
‘Creo que todo tiene su parte linda y su parte oscura, el no ser mamá por más que lo desees también tiene una tiene una parte de luz’. Y en ese punto, también, la conversación aborda la decisión de cada mujer.
Comenta: ‘Es muy válido si deciden no ser mamás, bravo también, porque creo que el proceso evidentemente es menos doloroso porque hay quienes nacen y dicen: No quiero’. Cada mujer es libre de elegir lo que quiere para su vida y lo que no… sin importar los prejuicios.
‘Creo que como sociedad nos toca ser un poco más empáticos y prudentes al hablar de la maternidad. Lo peor es que los prejuicios o los comentarios siempre van a la mujer’.
En este punto, Rossana también tiene un mensaje claro que tiene que ver con el reloj biológico para las mujeres que quieren ser mamás. ‘Pensemos que el reloj biológico está ahí, que existe y que por más que hoy en día, nos vemos estéticamente mucho más jóvenes, es real que nuestro portal de dar vida tiene un tiempo determinado, no se la jueguen y no lo dejen hasta el último momento’, explica.
‘Si quieren ser mamás, no se esperen tanto tiempo y si no están seguras también se vale, se vale el cuestionarse, yo levanto la voz para las que no lo logran y están pasando por un muy mal momento, porque yo lo pasé’, reflexiona.

Así mismo comparte: ‘Siempre he creído que estuve en una depresión silenciosa porque nunca estuve en mi cama tirada, yo seguía haciendo mi vida, hoy sé que todo eso que hice o dejé de hacer tenía que ver con una una depresión muy dentro de mí y con el sentirme que no valía como mujer’.
Señala: ‘No se permitan eso, sientan el dolor, el que no cumplas un sueño tan grande como el ser mamá, evidentemente lleva un proceso, pero busquen esta parte también bonita de la no maternidad porque existe’.
Además, menciona: ‘Yo creo en Dios, pero el universo no se equivoca y si no fui mamá es porque así lo quiso y porque tenía otros planes para mí que cada vez los veo más claros y que los acepto y que además los agradezco, se puede disfrutar y gozar la vida desde otro lugar que no sea solo maternando’.
El proceso no fue fácil, pero hoy Rossana puede hablar de su experiencia y ve la vida con agradecimiento, vive el presente porque no hay tiempo que perder: ‘Estoy en el punto donde la edad te hace entender que no hay vuelta atrás, que ya no hay tiempo que esperar para disfrutar, para hacer lo que sueñas, para poner límites, para amarte tú primero, para reír, para agradecer, para amar’.
Afirma: ‘La edad es un trancazo, pero sin duda me ha ayudado a entender que no hay tiempo que perder. Entiendo esa frase más que nunca. No hay tiempo que perder, tengo que gozar la vida y tengo que gozar lo que lo que el universo me ha dado y lo que Dios me da’.
‘Estoy en ese momento en que quiero disfrutar, trabajar, seguir haciendo proyectos y gozando como estoy gozando al día hoy en día. Tengo que seguir dando vida porque ese portal mágico sí da vida, nada más que da vida a proyectos diferentes’, concluye.
Y es que, tal como ella lo menciona, Rossana da vida a través de diferentes proyectos y hoy también, tiene la misión de compartir su historia para abrazar a todas aquellas mujeres que han pasado por situaciones similares. Es inspiración y también sabiduría, el camino no es fácil, pero se afronta mejor cuando se está acompañado.

