sábado, septiembre 26, 2026
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    Teoría de la comparación social: La vida me incomodó para entener que necesita un cambio

    La comparación está hoy más presente que nunca debido a las redes sociales. Es algo constante y ha estado presente a lo largo de la historia de la humanidad; es algo natural y parte de nuestra esencia. Sin embargo, nos afecta y, en ocasiones, nos aleja de la versión que realmente queremos ser.

    Es importante destacar que las comparaciones son percepciones; siempre nacen desde la perspectiva en la que tú decides ver las cosas y como en la vida, todo se trata de un balance. En determinadas situaciones, puede ser incluso sano compararte con tus pares.

    Pero ¡OJO aquí!, si constantemente te comparas de una manera ‘sana’, significa que estás midiendo tus logros, tus cualidades o lo que te hace sentir orgulloso de ti mismo con respecto a cómo le va a otras personas. 

    ¿Qué es la Teoría de la Comparación Social?

    En psicología conocemos esto como la ‘Teoría de la Comparación Social’ propuesta por Leon Festinger, la cual explica que los seres humanos nos evaluamos mirando al de al lado. El problema actual es que las redes sociales rompieron ese balance natural.

    Ya no nos comparamos con el vecino, sino con las ‘vidas perfectas’ de millones de personas en todo el mundo, lo que crea una ilusión óptica de insuficiencia. Así que, si bien podemos usar la comparación como una herramienta de motivación, hay que ser muy cuidadosos porque podemos autosabotearnos y nunca sentirnos conformes con nosotros mismos.

    Teoría de las comparaciones
    Foto: Unsplash.

    Esto me lleva directo al corazón del tema de hoy: el peso de sentir que el tiempo corre en nuestra contra. Vivimos con ese incómodo the clock is ticking resonando en la cabeza, y esto se vuelve una presión constante por alcanzar metas en un momento determinado.

    Muchas veces solemos comparar nuestros resultados con los de personas que tienen un contexto parecido al nuestro, y esto es algo agotador, frustrante y desgastante, porque justamente el camino de cada quien es completamente diferente y, por lo tanto, los tiempos también lo son.

    Las comparaciones constantes en la actualidad

    ¿A qué me refiero con lo anterior?, que muchas veces nos sentimos perdidos en la vida. Por ejemplo, yo en este momento me encuentro en una especie de limbo: no sé a qué me quiero dedicar, no sé para qué soy realmente buena como para poder explotarlo, ya quiero ser independiente pero no puedo y todo esto se mezcla con que, dentro de mí, también está habiendo cambios a nivel de percepción.

    Cosas que antes me gustaban ya no me gustan, amistades que antes consideraba indispensables ya no son parte de mi vida, la persona que creía que sería el amor de mi vida ya no forma parte de ella, y un sinfín de cambios que se presentan día con día. 

    ¿Y qué es esto? Justamente el cambio. Somos seres humanos y estamos siempre en constante cambio y evolución, pero a veces cuesta trabajo evolucionar y sobre todo si vivimos en una sociedad donde todo se mide a través de cosas cuantificables, a través de logros, metas, verte de cierta manera, ser estéticamente de una forma específica y muchas otras cosas que la sociedad justamente estableció.

    ¿Qué pasa cuando se juntan todos estos cambios?

    Hay un choque de pensamientos. Hablando por mí, me gusta pensar que la vida me incomodó para hacerme entender que justamente necesitaba hacer un cambio y que la vida que tenía ya no me tenía conforme. Últimamente he tenido muy en mente que justamente es MI VIDA, que puedo cambiarla cuantas veces quiera y que puedo reiniciarla cuantas veces quiera.

    Con estos pensamientos, me vino a la mente cuestionarme qué es la felicidad para mí, porque hay muchos conceptos de felicidad, y justamente acompañando este cuestionamiento viene también el de qué es el éxito, porque para cada quien el éxito se ve de maneras completamente diferentes.

    Teoría de las comparaciones
    Foto: Pexels.

    El sesgo de la disponibilidad

    Sin embargo, me parece que las redes sociales nos orillan a pensar que el éxito se ve de formas muy específicas. Aquí aplica perfectamente lo que los psicólogos llamamos ‘el sesgo de disponibilidad’: nuestro cerebro asume que lo que más ve en pantallas –viajes, independizarse, metas alcanzadas a los veinte– es la única realidad válida.

    Así que me senté a cuestionarme qué era para mí la felicidad y el éxito, y cómo quería que se manifestaran en mi vida. Y aunque es una pregunta incómoda porque detrás de esa respuesta hay confusión, hay expectativas que cumplir, hay estándares y pensamientos rígidos, justamente me encontré con que también hay libertad y flexibilidad.

    Está la opción de evaluar nuestros propios valores e ideales y darnos la oportunidad de crear en nuestro propio criterio, nuestra propia perspectiva, dejando a un lado las comparaciones que comentábamos al inicio, cosa que en estos tiempos puede ser algo sumamente complicado.

    Para cerrar con este tema, me parece importante mencionar otro concepto que en psicología es vital: la identidad. De esto se desglosa justamente lo que mencionaba sobre el criterio propio.

    Teoría de las comparaciones
    Foto: Unsplash.

    Muchas veces nos sentimos abrumados porque creemos que nuestras vidas se deben ver exactamente igual a las de nuestros pares, pero en realidad tenemos la decisión de poder tomar el camino que queramos, siempre y cuando esté alineado a nuestros valores y lo que nosotros consideramos importante. 

    Creo que todo está ligado un poco a lo mismo: a saber separar las cosas, a saber quiénes somos realmente, a movilizarnos por nosotros mismos, a pensar y a actuar desde lo que a nosotros nos hace sentido.

    Flexibilidad mental

    Y sí, el miedo, la incertidumbre y las preguntas siempre van a ser parte del desarrollo de nuestras vidas, pero lo importante es desarrollar lo que en terapia llamamos ‘flexibilidad mental’:

    Saber coexistir con esos sentimientos y pensamientos queson incómodos, pero poder también seguir tomando decisiones desde la consciencia, sabiendo que muchas de ellas nos darán seguridad y nos llevarán a resultados benéficos y prósperos para nuestro futuro.

    Por: Fabiola García.

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