jueves, septiembre 17, 2026
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    Querido diario: Sigo siendo una fangirl

    Creí que crecer significaba dejar atrás mis obsesiones. Lo que nunca imaginé fue que esa forma de amar las historias terminaría cambiando también la manera en que el mundo las vive.

    Demasiado intensa. Demasiado emocional. Demasiado obsesionada. Durante mucho tiempo, ser fangirl fue casi un sinónimo de ser ‘demasiado’. Frases como ‘es solo un libro’, ‘¿de verdad te emocionas tanto por una historia?’ o ‘ya supéralo, es solo una serie’ acompañaron a generaciones enteras que encontraron en la ficción algo mucho más grande que una forma de pasar el tiempo. Porque para muchas de nosotras nunca fue solo una historia. 

    Las fangirls movemos mundos, creamos fenómenos y tejemos comunidades. Muchas veces también marcamos el rumbo de las conversaciones sobre las historias que permanecen con nosotros mucho después de la última página o del último episodio.

    Off Campus
    Foto: Cortesía de Prime Video.

    Los recuerdos que abrazan las series

    Recuerdo la época de las distopías juveniles. Tenía doce años y estaba convencida de que podía iniciar una revolución, que existían mundos escondidos esperando a ser descubiertos, que existiría una puerta secreta en cualquier lugar, que el verano podía cambiarlo todo o que un personaje ficticio entendía exactamente lo que yo todavía no sabía explicar. No solo quería leer esas historias; quería quedarme un ratito más dentro de ellas… Y con los años entendí que no era la única.

    Las fangirls terminamos cambiándolo todo. Antes de que los algoritmos aprendieran a predecir el ‘éxito’, ya convencíamos a alguien de leer ‘ese simple libro’ o ver ‘esa serie’ que jurábamos que le iba a cambiar la vida. También encontrábamos a personas que sentían exactamente lo mismo que nosotras. Hoy, esa pasión ya no solo vive en foros o conversaciones entre amigas.

    ¿Qué es ‘Obsession Is In Session’ de Prime Video?

    Eso también se celebra en espacios como ‘Obsession Is In Session’ de Prime Video, un encuentro que reúne a fans, escritores y talento para compartir aquello que siempre hicimos de manera espontánea: hablar durante horas de nuestros personajes favoritos, descubrir nuevas historias, celebrar las que ya amamos y recordar por qué algunas ficciones se quedan con nosotros mucho después del final.

    Sentirse parte de algo

    Hay una versión mía de doce años que sigue emocionándose cada vez que anuncian la adaptación de un libro que amo. La que todavía cree que un slow burn y que correr detrás del amor de tu vida siempre vale la pena, y la que todavía siente que algunos personajes llegan justo cuando más los necesitas.

    The Summer I Turned Pretty
    Foto: Cortesía de Prime Video.

    Esa niña jamás imaginó que un día esa emoción dejaría de ser solitaria, que esperar una adaptación de ‘El verano en que me enamoré’ significaría abrir redes y encontrarte con miles de personas discutiendo sobre Conrad y Jeremiah como si también hubieran crecido contigo o que ‘La hipótesis del amor’ ya tendría una comunidad celebrando su adaptación incluso antes de ver una sola escena filmada. 

    O algo como ‘Off Campus’, que leí en la secundaria, cuando todavía se sentía como uno de esos descubrimientos que recomiendas en voz baja, con la emoción de haber encontrado algo muy tuyo, casi con miedo de que el resto del mundo no lo entendiera igual, terminaría convertido en una conversación que hoy parece haber existido siempre. Y entonces pasa algo extraño: lo que antes parecía exageración empieza a parecer lenguaje común.

    Off Campus
    Foto: Cortesía de Prime Video.

    Por eso me alegra encontrar espacios donde nuestra intensidad no se explica; sólo se comparte. Encontrar algo como ‘Obsession Is In Session’ se siente como un enorme triunfo. Como si por fin alguien hubiera entendido que eso que durante años llamaron ‘too much’ nunca fue un exceso. No porque necesitemos permiso para obsesionarnos con una historia, sino porque pocas veces una plataforma decide poner al fandom en el centro de la conversación y decirnos, sin decirlo: ‘sí, las vemos’. 

    Cambian los personajes, cambian los escenarios y cambian los actos románticos que nos hacen suspirar, pero hay algo que permanece igual: ninguna de estas historias se volvió un fenómeno por casualidad y es que, hubo miles de personas que decidieron recomendarlas, esperarlas y enamorarse de ellas antes que nadie. Pensé que crecer significaba dejar atrás esa intensidad, qué equivocada estaba.

    La hipótesis del amor
    Foto: Cortesía de Prime Video.

    En conclusión, hay cosas que siguen emocionándome igual que siempre, como cuando anuncian la adaptación de un libro que amé o esa necesidad inmediata de contárselo a alguien más como si fuera un secreto imposible de guardar. Tal vez no era una etapa. Tal vez solo era la forma en la que siempre he leído el mundo. Y sí, orgullosamente, sigo siendo una fangirl. Solo que ahora entiendo que nunca fuimos exageradas; solo llegamos primero.

    Por: Sheccid Favela.

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