domingo, mayo 26, 2024
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    Entre aciertos y fallos, una alfombra roja llena de glamour

    La exhibición del Costume  Institute del Museo Metropolitano de Nueva York, inauguró ayer la segunda parte de su exposición dedicada a la Moda Americana, esta vez enfocándose en su historia y llamándola “América: Anthology of Fashion” , o sea “América: Una Antología de su Moda”. 

    La afamada exhibición se inaugura junto a la pasarela de moda más esperada del año: The Met Gala, cuya etiqueta para la vestimenta de los invitados este año, era Gilded Glamour, Glamour dorado en referencia a la era dorada Estadounidense entre 1870 y 1900. 

    Algunos optan por un criticismo hacia este periodo categorizándole como una era insigne  de ostentación, petulancia y , desigualdad entre las clases sociales. Sin embargo este periodo coincide con aspectos trascendentales en el fortalecimiento de la sociedad Americana, es cuando ocurre el renacimiento industrial del país, el empoderamiento de las mujeres con el sufragio femenino, la llegada de una importante ola migratoria que  en lo que fuera el fin de la era victoriana en Europa , y donde America era el destino de las oportunidades, de las libertades democráticas donde se podía surgir sin represalias políticas. 

    GILDED AGE, Es una era donde la arquitectura florece, de manera impactante sobre todo en Nueva York, donde innovaciones como la electricidad y calefacción, creaciones propugnadas e impulsadas por genios como Thomas Edison , las líneas de ferrocarriles fueron elementos transformadores de la calidad de vida y el confort americano. 

    Socialmente el mundo nunca ha sido perfecto y su evolución incluso en el 2022 sigue siendo lenta e injusta , pero hay periodos de aceleración y crecimiento y en esta época surgieron oportunidades antes nunca vistas  para los  diferentes estratos sociales  sentando las bases de la modernidad y viendo en positivo los aportes que confirió a la sociedad que conocemos, también nos da indicios de que si se puede cambiar, avanzar y mejorar. 

    Dicho esto, la pregunta es ¿Los invitados entendieron el tema a vestir? 

    Bueno Algunos…

    Blake Livery, quien era co-anfitriona de la Gala llegó con un vestido brillante color cobre con un corsé de pedrería aludiendo al art decó que caracteriza el diseño del icónico  Empire State Building. Digamos que en esta parte, la galante estrella de Hollywood estuvo un poco fuera de fecha pues el edificio fue construido en 1930-1931 por Shreve, Lamb & Harmon; sin embargo el traje si tenía características de la época dorada, y así lo percibimos en el medio de la alfombra roja  al soltar teatralmente su lazo y  una transformación cromática hacia  un verde cobre oxidado insinuó la estatua de la libertad (que si fue construida y otorgada en esta época), el atuendo se acompañó de joyas de Lorraine Schwartz quien diseñó accesorios con detalles pertinentes a la estética de la Señorita Libertad  junto con mensajes de paz e inclusión.

    El vestido de Donatella Versace contaba también con una cola que reflejaba la constelación que decora el techo de la estación de trenes Grand Central infraestructura arquitectónica de la época.

    Y digamos que esto le dio ritmo a la moda de la noche.

    Muchos optaron por oro, Moschino hizo todo un harén de oro ya que el tema era época dorada. Varey Mulligan en Schiaparelli también lo interpretó así.

    Gucci entalló con corsés de la época a Billie Eilish y los hombres optaron por el look de Barones Dandi como por ejemplo Shawn Mendez en Tommy Hilfiger y Evan Mock en Head of State.

    Interesante fue que muchos diseñadores como Gucci y Louis Vuitton optaron po textiles rehusados y  ser así más sostenibles, concepto que demuestra que el verdadero lujo es responsable.

    Y hablando de Louis Vuitton, la casa tuvo de los mejores triunfos en términos de moda en la flamante noche. Emma Chamberlain fue de las mejores vestidas combinando lo moderno y jovial con el tema de la época dorada y luciendo accesorios coquetos m, como la tiara, que le daban alegría a su look. 

    Emma Stone fue un reflejo de pureza , también vistiendo Louis Vuitton. Por su parte Gemma Chan optó por un look más dramático y escultórico diseñado por Nicolas Ghesquière reinterpretando el tema de candelabros y electricidad de la época.

    Joe Jonas era la personificación de un Baron con esmoquin blanco de cola junto a su esposa Sophie Turner también elegante luciendo su embarazo en la marca y Chloe Grace Moretz vistiendo como un hombre de la época pero a la feminino, de hecho el Baronesque se vio mucho, mujeres vestidas a lo dandy pero con una conversión al siglo 21.

    Burberry viste a Kate Moss con un vestido de Tux  dando ilusión a lo baranonesque y en su contrario el reguetonero Bad Bunny vistió una especie de atuendo homo-generó, un tux de mujer en un hombre aludiendo al transgenero de la moda.

    Kaia Gerber en Alexander McQueen fue la sinergia perfecta entre lo coqueto de una modelo y el tema del desfile, la imagen prerafaelita, con una confección que resalta la silueta del gilded age en el cuerpo de la modelo, . 

    Por su parte Alicia Keys optó por un Ralph Lauren brillante también honrando  al Empire State y al Chrysler Building de  New York , que como mencionamos anteriormente están fuera de época pero trasmiten un sentimiento bien recibido en lo que es la antología de la moda americana.

    De hecho muchas estrellas optaron por otras épocas de moda icónica en la historia del país, por ejemplo Kim Kardashian quien vistió el emblemático vestido que Marylin Monroe llevaba al cantarle feliz cumpleaños al presidente Kennedy. La diva, quien rebajó ocho kilos en cuestión semanas para vestir la pieza, no solo buscó honrar la imagen de la moda seductora en la historia americana hollywoodense como también se reafirma como mujer glamorosa en rescatar la inmortalidad y poderío en la oda de la 

    trágica actriz.  Otra actriz que se fue por la tangente del glamour de Old Hollywood fue Hailey Bieber que vistió YSL de Anthony Vaccarello.

    Ciertas personalidades optaron por vestir negro, sin duda el color predominante de la noche,  y aunque estaban un tanto neutrales a la etiqueta de vestimenta, siempre demuestran que menos es mas a la hora de verse elegante. 

    La anfitriona del Met, Anna Wintour vistió un flamante Chanel con una tiara y digamos que se coronó la reina de la gala. 

    Sarah Jessica Parker vistió Christopher John Rogers la actriz y el diseñador se inspiraron en un atuendo diseñado por la costurera de Elizabeth Lincoln quien logro comprar su libertad de la esclavitud trabajando en moda, y lograron mezclando historia, diseñó, buen gusto y sensibilidad social algo !Simplemente Perfecto!

    Pensar en el evento como opulento y hasta decadente es una visión válida, pero si lo ponemos en contexto fue una mezcla de aciertos como fallas al entender de qué se trataba la etiqueta y el mensaje a trasmitir al vestir. 

    Quienes idearon el argumento , quienes se lo pensaron, fueron los más afamados y tal vez el mensaje sea exactamente un Renacimiento… esto puede ser el principio de una nueva época dorada, post pandemia y esperemos contribuya a la paz del mundo, donde nuevamente la tecnología, la cultura y una elite con sustancia, conocimientos y ganas de transformar en positivo se imponga ante la retórica barata y desmotivante.

    Al final el mundo es más bonito cuando tiene un significado.

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