Bogotá Fashion Week Día 3 se consolida como una de las jornadas más conceptuales de la edición 2026. La pasarela deja de ser solo vitrina para convertirse en un espacio donde la moda explora emociones, territorios y nuevas formas de narrar el cuerpo.
Entre artesanía contemporánea, sastrería poética y propuestas que dialogan con la naturaleza, el agua y la identidad, los diseñadores presentan colecciones que trascienden la tendencia. Cada firma propone un universo propio (más sensorial que estético) donde vestir se entiende como una forma de pensamiento.
Bless Handmade
En Cortezas, la piel no es superficie: es defensa. Bless Handmade construye una colección que imagina el vestir como un acto de protección primigenia, como si cada prenda naciera de una necesidad de resguardarse del mundo sin perder sensibilidad.
Lino, sedas en movimiento, flecos y destellos de pedrería orgánica dialogan con una idea de lujo que no grita, sino que respira. Cada pieza parece tallada a mano desde la lentitud, como si la ropa recordara algo que el cuerpo había olvidado. Una artesanía que no se exhibe: se siente.

Atelier Crump
Atelier Crump transforma el ciclo del agua en narrativa textil: los ríos invisibles del Amazonas que viajan por el aire hasta convertirse en lluvia sobre Bogotá.
La colección habita una tensión poética entre estructura y emoción: la sastrería se vuelve vulnerable, casi confesional. Como si el traje, históricamente rígido, comenzara a llorar. Bordados que evocan lágrimas, siluetas que se abren como cauces y una sensibilidad que convierte el dolor en conexión ecológica y emocional.

Wild & Pacific
Wild & Pacific entra a la pasarela como un estado de energía dual: instinto y calma. En Glowjet, el océano no es paisaje: es actitud.
La colección construye un lenguaje de swimwear donde el cuerpo no se corrige, se celebra. Por un lado, lo Wild: lo magnético, lo indomable, lo solar. Por el otro, lo Pacific: lo sereno, lo limpio, lo infinito. Entre ambos extremos aparece una mujer que no busca encajar, sino expandirse.


CULdeBAL
CULdeBAL continúa su exploración de lo cotidiano como archivo emocional. En esta entrega, los baños, las cicatrices y los espacios íntimos se convierten en escenarios de liberación.
La colección no romantiza la fragilidad, la expone con ironía, con cierta incomodidad necesaria. Es moda que observa lo humano sin filtro, transformando lo que solemos ocultar en una estética de aceptación radical. Lo imperfecto deja de ser error y se convierte en lenguaje.

HEROICA
Narcisa nace de una pregunta incómoda: ¿qué pasaría si el mito del amor propio hubiera tenido otro género?
HEROICA debuta con una colección que convierte el reflejo en conflicto. Entre la fascinación y la culpa, las prendas construyen una narrativa donde mirarse no es un gesto inocente. Las siluetas escultóricas, casi arquitectónicas, funcionan como espejos rotos: fragmentan la identidad en múltiples versiones de una misma mirada.

Laura Aparicio
Sabina FW26 es equilibrio en tensión constante. Laura Aparicio trabaja la dualidad como motor creativo: lo estructurado y lo fluido, lo instintivo y lo racional, lo femenino y lo masculino dialogando sin jerarquía.
Las texturas densas, los volúmenes controlados y los tonos profundos construyen una mujer que no se define por oposición, sino por integración. Una presencia que no busca suavizar sus contrastes, sino habitarlos con autoridad silenciosa.
C’emadier
C’emadier presenta Outcasters como una declaración de identidad fuera del margen. La marca de Lina Corredor continúa expandiendo su lenguaje entre ilustración, narrativa y diseño contemporáneo, elevando cada prenda a objeto emocional.
Inspirada en los años 90, la colección abraza la imperfección, la no conformidad y la individualidad como estética central. Los estampados ilustrados a mano y el trabajo artesanal en cuero construyen piezas que no solo se usan, sino que se experimentan.

ZUT
ZUT se construye desde el cuero y la gamuza como lenguaje central. Fundada por dos mujeres, la marca trabaja desde su propio atelier, donde cada pieza se desarrolla con una atención minuciosa al detalle y al oficio manual.
Más que seguir tendencias, ZUT propone permanencia. El cuero y la gamuza se entienden como herencia material, trabajados desde una visión contemporánea que respeta su origen y potencia su presencia.

Melissa Valdés
Melissa Valdés propone una colección donde la prenda nunca termina de cerrarse. El diseño se entiende como proceso visible, como construcción en evolución.
La intervención textil (reparación expuesta, inserciones de material, costuras visibles) convierte cada pieza en un registro del tiempo. Croché, bordado y costura abierta dialogan con cueros intervenidos, textiles pesados y sedas en tensión.

Pitbullying

Francesca Miranda
En su regreso a Bogotá Fashion Week, Francesca Miranda celebra 25 años de una estética que ha hecho del oficio su lenguaje más constante. HALO PF26 no es solo una colección: es una conversación entre generaciones, entre la diseñadora y sus hijas, entre memoria y evolución.
La propuesta se construye desde una sensibilidad táctil: capas, transparencias, flecos y bordados que activan el cuerpo en movimiento. Los tonos (nudes, crema, crudos, grises y acentos azules, verdes y rojos) funcionan como atmósferas más que como paletas.

En este tercer día, la moda en Bogotá se siente menos como industria y más como lenguaje vivo. Cada colección es una forma distinta de responder a lo mismo: cómo se habita el cuerpo cuando el mundo cambia de forma constantemente.

