jueves, junio 18, 2026
More

    La historia del jersey de futbol: Una pasión que se viste

    De ser una prenda funcional de lana en el siglo XIX a convertirse en un fenómeno de lujo y streetwear en el siglo XXI, el jersey de futbol es hoy una segunda piel. Con el Mundial 2026 en el horizonte, la prenda vuelve a invadir las calles.

    Cada vez que se acerca un evento como la Copa Mundial, las calles de Ciudad de México se tiñen de verde, blanco y rojo. Este año no es la excepción, y más aún si se toma en cuenta que el país será uno de los tres anfitriones de esta edición.

    A medida que corre la cuenta regresiva hacia Mundial, la fiebre por el balompié se manifiesta a través de la indumentaria, este 2026 estamos siendo testigos de ello. Sin embargo, el futbol va mucho más allá de los 22 jugadores en el terreno de juego.

    Aunque utilizar un jersey nació como una necesidad funcional para distinguir equipos en los barrios de Inglaterra, hoy es una pieza de diseño que ya tiene su propia tendencia de streetwear: el blokecore —estética que mezcla la moda callejera con la cultura futbolística de los años noventa— que significa más que ser parte de un equipo.

    Jersey Selección Mexicana
    Llevar una jersey de futbol es un signo de identidad. Foto: Cortesía Adidas.

    La historia del jersey de futbol

    Todo comienza a mediados del siglo XIX, cuando los jugadores utilizaban camisas de manga larga fabricadas con fibras naturales como el algodón o la lana. Estos materiales, aunque duraderos, tenían un gran inconveniente: al mojarse por la lluvia o el sudor, se volvían extremadamente pesados y molestos para correr durante el partido.

    A principios del siglo XX se estandarizó el uso de pantalones cortos y medias, mientras que los jerseys comenzaron a incorporar cordones y botones en los cuellos, junto a los primeros diseños de rayas y colores que hoy se consideran legendarios.

    Jersey Selección Mexicana
    Esta es la segunda playera de la Selección Mexicana. Foto: Cortesía Adidas.

    Esta evolución dio paso a la revolución sintética de los años setenta y ochenta, periodo en el que la llegada del poliéster y otros materiales sintéticos permitió crear prendas más ligeras y transpirables. Fue en esta época cuando marcas deportivas como Adidas y Nike comenzaron a estampar sus logos y transformaron el uniforme en un producto comercial.

    En la actualidad, la fabricación ha alcanzado un nivel de precisión que incluye escaneos 3D para un ajuste óptimo y tecnologías como el Dri-FIT o el TechFit que regulan la evaporación del sudor, junto a un fuerte compromiso ambiental que ha llevado a grandes clubes, como el Real Madrid o el Bayern Múnich, a vestir uniformes creados a partir de plásticos reciclados de los océanos.

    El papel de la jersey en la moda

    Lo que era exclusivo del estadio hoy domina el streetwear. El blokecore, que apela a la nostalgia, ha llevado los jerseys vintage a ser objetos de deseo para celebridades.

    A$AP Rocky aparece en sus videoclips luciendo un jersey noventero del PSG con joyas de diseñador, Bad Bunny rescata piezas del Real Madrid de los noventa para sus clips, Dua Lipa luce el del AC Milan y Kendrick Lamar, el del Ajax. Todos forman parte del fenómeno del blokecore.

    Rosalía jersey Barcelona
    Rosalía usando el jersey del FC Barcelona que sacó con el logo de ‘Motomami’. Foto: Instagram.

    Marcas de lujo como Balenciaga también han incorporado la estética futbolística vintage en sus colecciones. Sin olvidar que sin olvidar, los jerseys virales del regreso de Oasis en 2025 que se convirtieron en la prenda insignia de la gira.

    La nostalgia por los diseños clásicos, aquellos con patrocinadores históricos como Sega o Mars, ha disparado la demanda de kits antiguos y los ha convertido en piezas de colección que pueden superar los mil dólares.

    El jersey como escudo de identidad

    Para la afición, el jersey de futbol no es solo ropa: es una segunda piel. Genera un sentido de pertenencia que pocas otras prendas logran. Al vestirlo, cada individuo deja de ser un sujeto aislado para convertirse en parte de una comunidad, de un país o de un equipo local que refleje sus valores, colores y estilo de juego.

    La identidad visual de un equipo —construida a través de sus colores y su escudo— transmite valores y una herencia histórica. Un diseño bien logrado crea una conexión emocional tan fuerte que las y los seguidores lo utilizan para proyectar su orgullo colectivo y personal.

    Jerseys Adidas
    Llevar jersey de futbol es una declaración de moda. Foto: Cortesía Adidas.

    Es una herramienta de diferenciación: en el campo, el diseño exclusivo ayuda a los jugadores a sentirse parte de algo más grande, mientras que fuera de él, es el estandarte que une a miles de desconocidos bajo un mismo sentimiento.

    ¿Qué significa realmente lucir un jersey de futbol?

    Vestir un jersey de futbol es un acto de amor incondicional a un país, a un equipo, a un deporte que va más allá de ganar o perder. Es tanto el impacto emocional y la demanda de estas prendas que el mercado de las falsificaciones ha crecido exponencialmente. Muchas personas recurren a réplicas debido al alto costo de las versiones oficiales, que pueden superar los 100 dólares.

    Tomando en cuenta eso, cabe mencionar la investigación de nueve meses sobre la compra de jerseys no oficiales realizada por el periódico The New York Times, en el que se decía que 78% de los 800 participantes admitió haber adquirido una réplica de manera deliberada. Además, al ser consultados sobre futuras compras, 66% confirmó su intención de hacerlo nuevamente, mientras que 13% se mostró indeciso al respecto.

    Gabbriette
    Gabbriette con la playera de la Selección Mexicana. Foto: Instagram.

    A su vez, estudios textiles de Eurofins Textile Spain han demostrado que, tras varios lavados, la diferencia de durabilidad entre una prenda oficial y una réplica no siempre justifica la enorme brecha de precio, ya que incluso en las oficiales los parches pueden comenzar a despegarse. 

    El sentimiento por los colores es tan potente que el público busca portarlos de cualquier manera, ya sea mediante una pieza de archivo histórica o una versión más accesible: todo ello reafirma que, en el futbol, la identidad no tiene precio.

    Como dice el personaje de Pablo Sandoval en la película argentina ‘El secreto de sus ojos’: ‘¿Te das cuenta, Benjamín? El tipo puede cambiar de todo: de cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de Dios…; pero hay una cosa que no puede cambiar, Benjamín: no puede cambiar de pasión’.

    Otros artículos