La química entre Lili Reinhart y Tom Bateman se traslada a la pantalla en ‘La hipótesis del amor‘, adaptación de la novela superventas de Ali Hazelwood. En esta entrevista, ambos actores hablan sobre la conexión entre sus personajes, el amor, la curiosidad y aquello que hace que una historia consiga trascender la pantalla. Reinhart, además, comparte cómo vive la llegada de sus 30 años y por qué siente que esta nueva etapa llega en un momento especialmente feliz de su vida.
En la película, Reinhart interpreta a Olive, una brillante candidata a doctorado que tiene claro que su futuro está en la ciencia. Todo cambia cuando, para demostrarle a su mejor amiga Anh que ha superado a Jeremy, Olive besa impulsivamente al intimidante profesor Adam Carlsen, interpretado por Bateman. Lo que comienza como un gesto desesperado se convierte en una relación fingida con reglas y límites que, poco a poco, empieza a borrar la frontera entre lo que están interpretando y lo que realmente sienten.
Lili Reinhart y Tom Bateman: dos personajes dispuestos a experimentar
Una de las escenas de la película lleva a sus personajes, Adam y Olive, a enfrentarse a situaciones que no conocen completamente. Esa dinámica funciona también como una metáfora de la relación que empiezan a construir: ambos están entrando en territorio desconocido, aunque cada uno lo hace desde un lugar diferente.
Reinhart considera que Olive es quien tiene una actitud más abierta ante lo inesperado. ‘Y Olive es como, vamos a intentarlo’, explica la actriz. Bateman coincide con ella y señala que, aunque Adam es quien propone inicialmente el experimento, ‘ella es la que realmente tiene la cabeza abierta, pero él simplemente va con ella porque está enamorándose de ella’.
La idea también aparece en una escena relacionada con un restaurante de sushi, que durante la entrevista es interpretada como una especie de reflejo de lo que ocurre con los personajes: están rodeados de cosas que no comprenden del todo y, en lugar de rechazarlas, deciden probar. ‘Están rodeados por cosas de las que no están seguros o realmente no saben qué son’, explica Bateman.

Por qué la conexión personal importa en cualquier profesión
En la película aparece una reflexión sobre la conexión personal y su importancia dentro de la ciencia. La pregunta plantea si aquello que diferencia a un buen científico de uno malo también podría aplicarse a cualquier profesión. Para los actores, la respuesta tiene que ver con la pasión y con la relación emocional que cada persona establece con lo que hace.
Bateman explica que tener una conexión personal con una profesión puede aportar algo que va más allá de la técnica. ‘Cuando tienes una conexión personal con algo, o es realmente dirigida desde tu corazón, te da una energía extra y un oomph frente a alguien que está obligado a hacerlo’, señala. Reinhart, por su parte, coincide en que la práctica también transforma la manera en la que una persona desarrolla su trabajo: ‘Te vuelves mejor y mejor, cada vez que haces algo’.
Para Bateman, esa conexión es especialmente evidente en su propia relación con la actuación. ‘Nunca he tenido un día de trabajo desde que tenía 19 años, porque solo he hecho lo que me encanta. Es la posición más bendecida que he tenido. Y no lo veo como trabajo’, cuenta. Una manera de entender su profesión que también conecta con una de las preguntas centrales de la película: por qué algunas cosas consiguen importarnos tanto.
Tom Bateman y su obsesión por las historias
Antes de convertirse en actor, Tom Bateman ya tenía una relación particularmente intensa con las historias. El intérprete recuerda que su madre identificó esa fascinación cuando todavía era niño, cuando pasaba horas regresando a las mismas narraciones y encontrando nuevas formas de relacionarse con ellas. ‘Mi mamá me dijo, cuando era un niño, que siempre te obsesionabas con historias más que con mis hermanos y hermanas. No podías dejar de ver historias. Querías repetirlas y repetirlas y jugar con ellas y te obsesionabas con ellas’, recuerda.
Bateman asegura que su tiempo libre sigue estando muy ligado a la ficción y a la narración: ‘Todo lo que quiero hacer en mi tiempo libre son leer libros, ver películas, ver televisión, escuchar audiolibros, ver obras’. Para él, actuar parece ser una extensión natural de esa curiosidad que comenzó mucho antes de convertirse en profesión.
El profesor que le enseñó a Tom Bateman a fallar
La formación de un actor también está marcada por las personas que encuentra en el camino. Bateman recuerda especialmente a uno de sus profesores de una escuela de drama en Londres, al que compara con el personaje de J.K. Simmons en Whiplash por su exigencia y su manera directa de enseñar. ‘Tuve un profesor, un profesor brillante, pero él era bastante como el J.K. Simmons de Whiplash’, cuenta. Una de las frases que más recuerda de aquella época llegó precisamente durante una de esas clases: ‘No estás aquí para arreglar cosas, estás aquí para fallar’.
La enseñanza detrás de aquella frase era experimentar sin miedo a equivocarse: ensayar, fallar, volver a intentarlo y aprender de cada error. ‘El punto es experimentar, ensayar, intentar fallar, intentar volver a fallar mejor’, explica Bateman. Aunque reconoce que aquel profesor podía ser extremadamente duro, asegura que todavía agradece aquella manera de llevarlo hacia un lugar de mayor honestidad como intérprete.

‘Mis 30 serán mil veces mejores que mis 20’ asegura Lili Reinhart
Para Lili Reinhart, la conversación llega mientras celebra sus 30 años, una edad que durante un tiempo estuvo asociada a ciertas inseguridades profesionales. La actriz reconoce que a los 27 comenzó a pensar con preocupación en lo que significaría llegar a esta nueva década dentro de una industria en la que las etapas profesionales no siempre están claramente definidas.
‘Cuando tenía 27 años, estaba tan asustada de convertirme en 30 por razones profesionales. Es una especie de edad extraña en la que no juegas a tus 20 años jóvenes, y tampoco eres madre. Estás en una especie de zona extraña, en el medio’, explica.
Sin embargo, tres años después, su perspectiva es muy diferente. Reinhart asegura sentirse más cómoda con el lugar en el que está y con lo que viene. ‘Siento realmente, creo, contenta con donde estoy ahora mismo. Todo se siente como si estuviera en el lugar correcto en el momento correcto’, afirma. ‘Creo y sé y siento que mis 30 serán mil veces mejores que mis 20. Me siento mucho más feliz como persona. He encontrado un gran, profundo amor en mi vida. Me encanta lo que hago’, comparte Reinhart.
La conversación con Lili Reinhart y Tom Bateman deja una mirada cercana a la película, pero también a la actuación, el amor, la curiosidad y los nuevos comienzos. Mientras Bateman reflexiona sobre su pasión por las historias, Reinhart celebra sus 30 años desde un lugar más feliz y consciente.

