martes, septiembre 22, 2026
More

    Conoce Xocoholics, la marca mexicana que convierte el chocolate en un deseo

    En un mundo lleno de marcas de chocolate, Xocoholics hace la diferencia y se convierte en una propuesta llena de sabor e historia.

    Cuando piensas en chocolate, ¿qué es lo primero que viene a tu mente? Claramente el sabor, la textura y también la presentación, y es que esos tres pilares son fundamentales para que se convierta en un deseo (no culpable).

    Además de su historia, algo sumamente importante para comprender su origen y razón de ser porque un chocolate, no es un simple alimento, es amor para todos los sentidos.

    Entre un sinfín de marcas en el mundo del chocolate, nuestra opción favorita siempre va a ser esa que es artesanal, que se sienta cercana, en ese punto, se encuentra Xocoholics, una marca mexicana fundada por las hermanas Brenda y Eunice Uvence Guerrero.

    Brenda y Eunice Uvence Guerrero
    Brenda y Eunice Uvence Guerrero son hermanas y fundadoras de Xocoholics. Foto: Cortesía.

    ¿Qué es Xocoholics y cuál es su origen?

    Xocoholics no es una marca de chocolate más, es un conocimiento heredado que viene de una propuesta donde la bombonería se encuentra con el diseño, la creatividad y el lujo.

    Son bombones pintados a mano, sabores creados desde cero y piezas que parecen pequeñas joyas que cuentan una historia de reinvención, sensibilidad y una obsesión compartida: hacer del chocolate una experiencia que comienza mucho antes del primer bocado.

    Todo comenzó en Guadajalajara, donde las hermanas Brenda y Eunice crecieron cerca del cacao gracias a su padre y convirtieron ese conocimiento familiar en un proyecto que, antes de llegar a la bombonería fina, pasó por chocolates de mesa, tiendas gourmet y grandes cadenas.

    Ellas mismas confiesan: ‘Iniciamos desde hace muchísimos años porque fue un tema familiar. Nuestro papá nos enseñó primero a trabajar con el cacao y el chocolate, y de ahí empezamos a formalizarlo. Vendimos en tiendas gourmet. Nosotras siempre tuvimos las ganas de hacer bombonería porque veíamos muchísimas más posibilidades’.

    Chocolates de Xocoholics
    Foto: Cortesía.

    Ninguna estudió chocolatería como carrera. Una se formó en mercadotecnia y la otra en administración de empresas, pero ambas se capacitaron mientras utilizaban como punto de partida todo lo que ya conocían sobre el cacao. El cambio hacia la bombonería significó descubrir que el chocolate también podía ser un medio creativo.

    ‘Cuando empezamos con los bombones y con cosas más bonitas y vistosas, descubrimos todas las posibilidades que había para crear sabores y presentaciones. Fue entonces cuando dijimos: queremos nuestra boutique, queremos una tienda para vender directamente al público. Ya necesitábamos algo nuestro’, comparten.

    Es así como en 2018, llegó la boutique al complejo de Hard Rock Hotel en Guadalajara. Allí comenzaron a recibir encargos para eventos y empresas, y entonces, descubrieron que la personalización se convertiría en un pilar del negocio, recuerdan: ‘Nos gustó muchísimo porque era un trabajo diferente cada vez. Empezamos a trabajar mucho más la personalización y cada pedido se convirtió en algo nuevo‘.

    Esa experiencia comienza antes de probar cualquier cosa. La apariencia del bombón, la caja y hasta aquello que sucede al retirar el empaque forman parte del producto: ‘Hay personas que nos han dicho: ‘es que esto parece una joya, no me lo quiero comer’. Nos dicen que el estuche está hermoso, que no lo quieren tirar, que lo guardaron y lo reutilizaron. Para nosotras, cada detalle tiene que estar perfectamente cuidado para que la experiencia sea completa’.

    Xocoholics
    Foto: Cortesía.

    ¿Qué hay detrás de los chocolates de Xocoholics?

    La clave está en LO ARTESANAL. Los bombones de Xocoholics se realizan artesanalmente y cada pieza puede pintarse a mano con aerógrafo. Tomando en cuenta eso, uno de los grandes retos para Brenda y Eunice fue encontrar el espacio donde ese proceso pudiera valorarse más allá del precio: ‘Es un trabajo artesanal que al final se transforma en algo que incluso podría parecer que no lo es’.

    Y cuando finalmente llega el momento de romper esa superficie perfecta, comienza la segunda mitad de la experiencia, el factor sorpresa. ‘Primero lo ves y dices: ‘qué bonito, no me lo quiero comer’. Pero finalmente lo pruebas y entonces es: ‘además está increíble».

    ‘Nos dicen mucho que nuestros sabores son muy fuertes, como una explosión. Todo lo hacemos con productos naturales: si es maracuyá, utilizamos fruta de maracuyá; usamos romero, hierbabuena, licores… No metemos saborizantes artificiales. Queremos que realmente sientas el sabor‘.

    Atención en los detalles (y el consumidor)

    Esa misma obsesión por los detalles también ha llevado a Xocoholics al universo de las firmas de lujo como Bvlgari, para quienes desarrollaron un sabor que no existía previamente dentro de su catálogo.

    Recuerdan: ‘Nos dijeron que querían caramelo salado y nosotras no teníamos ese sabor. Entonces dijimos: ‘va, lo desarrollamos’. También hicimos el color azafrán que utilizan ellos. Creamos el sabor específicamente para Bvlgari y ahora trabajamos con ellos de manera regular’.

    Xocoholics
    Foto: Cortesía.

    La capacidad de construir algo desde cero resume buena parte de su filosofía, a veces comienza con un sabor; otras, con un color, una temporada o simplemente una idea que todavía no saben cómo ejecutar, algo que también sucedió en ‘Secret Location’ de la revista Noir.

    ‘Mucho nace de la imaginación. Piensas: quiero este sabor, ¿cómo debería saber?, ¿cómo debería sentirse?, ¿necesita alguna textura?. Creemos que con el chocolate puedes hacer muchísimas cosas’.

    Los retos de Xocoholics

    No todo ha sido tan dulce, la historia tampoco ha sido lineal. La pandemia obligó a cerrar definitivamente su boutique; después llegó una pausa ligada a la maternidad y, finalmente, una reinvención online. Como Brenda y Eunice siguen estando involucradas directamente en prácticamente todo el proceso, crecer también ha significado decidir qué clase de empresa quieren ser.

    ‘Nosotras somos las que hacemos todo, todo, todo. Tenemos gente que nos apoya, pero realmente somos nosotras las que estamos al pie del cañón. Cuando vimos que volver a poner una boutique física no era lo más viable, buscamos hacerlo online. Es completamente diferente a como iniciamos y el modelo de negocio cambió por completo, pero ahora sí sentimos que estamos donde queremos estar’.

    Xocoholics
    Foto: Cortesía.

    Quizá por eso resulta difícil definir Xocoholics únicamente como una chocolatería. Después de tantos años, el producto sigue siendo chocolate, pero lo que Brenda y Eunice intentan provocar alrededor de él es mucho más amplio.

    Y ellas mismas encontraron la mejor manera de explicarlo: ‘No vendemos chocolate. Estamos vendiendo una experiencia, algo que va mucho más allá de venderte algo dulce. Nos encanta hacer cosas nuevas, inventar, imaginar. Ese camino de estar creando constantemente es lo que nos mueve’.

    Primero aparece la caja, después el color y luego, esa pequeña duda de si algo tan bonito debería comerse. Finalmente llega el sabor, ese instante entre mirar y probar es exactamente donde vive Xocoholics.

    Otros artículos