martes, agosto 18, 2026
More

    Gilda Garza y una década de construir un Reino de Luz y llevar el arte mexicano al mundo

    A 10 años de su primera exposición profesional, la artista mexicana celebra una trayectoria marcada por la expansión internacional de su obra, las colaboraciones con firmas y artesanos de renombre y la consolidación de un universo creativo propio.

    Hace diez años, Gilda Garza decidió apostar por un sueño. Su primera exposición profesional, realizada en el Hotel Live Aqua de México, terminó con todas las obras vendidas. Así, lo que comenzó como una apuesta personal se convertiría en una trayectoria artística que hoy trasciende fronteras y que ha llevado su trabajo a algunos de los escenarios más emblemáticos del mundo.

    A una década de aquel primer paso, sus obras forman parte de colecciones privadas tanto en México como en Estados Unidos, Europa, Medio Oriente y Asia. Además, su recorrido también incluye intervenciones en espacios como Rodeo Drive, en Beverly Hills, y una colaboración permanente con maestros vidrieros de Murano, Italia, donde su lenguaje artístico ha encontrado nuevas formas de expresión.

    Gilda Garza
    Gilda Garza en el Rodeo Drive. Foto: Cortesía.

    El arte que define a Gilda Garza

    Desde el inicio de su carrera, Gilda Garza decidió alejarse del camino tradicional de las galerías para llevar su obra a espacios donde pudiera convivir directamente con el público. Hoteles, edificios históricos, calles y escenarios internacionales se han convertido en parte de su universo expositivo.

    ‘Prefiero llevar el arte hacia las personas. Nunca he creído que el arte deba esperar a que el público entre a una galería‘, afirma.

    Esta filosofía ha acompañado una trayectoria de crecimiento constante. Después de iniciar profesionalmente en 2016, un año más tarde ya presentaba su obra en Caesars Palace, en Las Vegas. Dos años más tarde, su trabajo apareció en la portada de Playboy y comenzaron colaboraciones con firmas internacionales como Roberto Cavalli.

    Gilda Garza
    Foto: Cortesía.

    Sin embargo y a pesar, de dicho logros, para la artista, construir una carrera realmente no responde a una fórmula de éxito inmediato, sino a la disciplina y la constancia. En sus palabras: ‘Nadie construye una carrera por ti. Las oportunidades pueden abrir puertas, pero es el trabajo diario, la disciplina y la constancia lo que permite permanecer’.

    El nacimiento de un Reino de Luz

    La evolución de su trabajo la ha llevado de la pintura hacia la escultura monumental, una disciplina que la propia artista identifica como uno de los puntos de mayor madurez de su trayectoria.

    En estas piezas se concentra buena parte de los símbolos que han definido su universo creativo: coronas, reyes y reinas que funcionan como representaciones de esperanza, fortaleza, fe y dignidad humana. Es ahí donde toma forma el concepto de Reino de la Luz, una identidad artística que se ha convertido en uno de los elementos más reconocibles de su producción.

    Gilda Garza
    Foto: Cortesía.

    Todos llevamos una corona invisible; mi trabajo consiste en recordárselo a las personas’, afirma. Asimismo, el concepto también sintetiza una de las ideas centrales de su obra: recordar al espectador su propio valor y la posibilidad de reconocerse como protagonista de su propia historia.

    México es parte de la obra de Gilda Garza

    Aunque su trayectoria se ha expandido hacia distintos países, México permanece en el centro de la narrativa de Gilda Garza. Cada exposición internacional representa, para ella, una oportunidad de llevar consigo el talento y la identidad creativa del país.

    ‘Cada vez que expongo en otro país llevo conmigo el nombre de México. Mi mayor orgullo es demostrar que el talento mexicano puede competir al más alto nivel en cualquier parte del mundo’, expresa.

    Su presencia internacional también ha despertado el interés de empresarios, coleccionistas y personalidades de distintos países. La artista, fiel a una filosofía de discreción, mantiene en reserva la identidad de quienes poseen sus piezas y considera que la confianza también forma parte del valor de una obra de arte.

    Diez años que son apenas el comienzo

    La celebración de esta primera década no representa para Garza un punto final, sino el inicio de una nueva etapa. Entre sus próximos proyectos se encuentran la expansión internacional del Reino de la Luz, la creación de nuevas esculturas monumentales, el fortalecimiento de su colaboración con los maestros vidrieros de Murano y el desarrollo de iniciativas destinadas a acercar el arte a comunidades y espacios públicos.

    Gilda Garza
    Foto: Cortesía.

    Más allá de sumar exposiciones y reconocimientos, la artista habla de construir un legado, y es que, su visión contempla ver sus esculturas instaladas en algunos de los museos y plazas más importantes del mundo, al tiempo que busca abrir nuevas oportunidades para otros artistas mexicanos fuera del país.

    A diez años de aquella primera exposición, la emoción del comienzo permanece, pero ahora acompañada por una trayectoria internacional, proyectos filantrópicos y el impulso a jóvenes artistas mexicanos.

    Como ella bien lo señala: ‘Empecé pintando un sueño. Hoy ese sueño habla distintos idiomas, viaja por el mundo y sigue llevando el nombre de México con orgullo. Y tengo la certeza de que apenas estamos escribiendo el primer capítulo’.

    Otros artículos